(por definir)

Pseudo blog pseudo literario y pseudo filosófico (favor de no escupir la pantalla al decir “pseudo”)

 
••••••••••••••••••••••••••••••••• MI ANTIGUO NICK ERA “OXIDENTE”, PERO ERA ÑOÑÍSIMO

Luz

Agosto 21st, 2007 by Felipe

(A propósito del post anterior.)

Eran los vecinos del 202. Carmen y Enrique. Andaban en sus cincuenta años. Cuando él se quitaba las gafas oscuras se veían dos cavernas. Ella, con la cara quemada, parecía vivir para él. Verlos me hacía recordar que “nunca falta un roto para un descosido”. Una noche se fue la luz y fui a pedirles velas. Me invitaron a pasar. Enrique se movía bien en la oscuridad y me ofreció unos tragos. Ignorante del apagón, caminó entre los muebles hasta la pequeña cantina y me preparó un muy equilibrado whiskey con soda. Carmen llegó con dos velas apagadas que recibí a tanteos, siguiendo su voz.

—Llévatelas, no las usamos —nunca me había fijado en su voz: se oía como una muchacha—. Pero termínate tu trago. Te servimos otro. Ya llamamos a los de la compañía de luz. No tienen para cuándo.

En la total oscuridad hablamos del clima, de los apagones y de los vecinos del 403, que tienen un perro intratable. Enrique me sirvió otro whiskey con la misma destreza y explicó; o quiero pensar que fue una explicación:

—Yo no fui ciego. Yo me saqué los ojos.

—Siempre cuenta esa historia —dijo ella, como una gracia privada.

Yo mismo pensé que la historia iba a ser una broma. Si lo fue, no le entendí al chiste. Iba más o menos así:

Hace treinta años se conocieron. Un poco menos tal vez. Salían los dos de la universidad. Él abogado; ella contadora. O al revés. Él enamorado de ella. Ella poco entusiasmada con él, era su amigo. Pero quiero entender que ella fue hermosa, o que al menos así él la veía. Que le escribía poemas que ella recibía condescendiente.

—Es que eran malísimos tus poemas —rió ella, pero sentí que era parte del diálogo, ya muchas veces repetido.

Finalmente, una noche, no entendí si por hartazgo o distracción, ella accedió a besarlo. Él se hizo una historia en la cabeza. Se obsesionó.

—La seguía a su casa. Le enviaba anónimos, ¿verdad, amor?

—¡Las fotos pornográficas siempre fueron de tan mal gusto!

Me empecé a sentir incómodo. A tientas dejé mi whiskey en la mesita.

—Pero me di cuenta de algo —agregó ella—. Yo no era tan bonita. Sólo él me veía así. Sólo él y nadie. Los demás. Bueno, un poco. Pero no. Venían y se iban. Andábamos. El amor así normal. Luego él se sacó los ojos.

—¡No fue así! O sí, fue así. Pero antes me di cuenta de algo. Era bella para mí. Para mí solo. Y sólo conmigo era poderosa. Con los demás, sólo una chica linda nomás. A mí me. Devastaba. Me di cuenta que sólo podía acabar con ella si dejaba de mirarla.

Volvió la luz. No en ese departamento donde las luces seguían apagadas. Pero sí en la calle, en el pasillo. Les dije que tenía que terminar un trabajo en computadora. Dejé las velas ahí mismo, en el sillón.

This entry was posted on Martes, Agosto 21st, 2007 at 12:28 pm and is filed under Teatralidad. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

6 responses about “Luz”

  1. flaca said:

    ouch!!

  2. fantriple said:

    ouch!! ¿No hubiera sido mejor obligarla a verse con luz de día en un espejo de cuerpo entero, para que reconociera no solo que no era “tan bonita”, sino que en verdad le urgía una cita con el cirujano plástico?

  3. Lilián said:

    Guau. No sé por qué, pero me impresionó tanto este post como el anterior (y el del plot point, evidenteeeee, en nuestras vidas no hay cambios cada determinado número de minutos y casi siempre terminamos siendo los mismos, no como en las películas donde el protagonista A HUEVO debe transformarse).
    Me dio un sentimiento de exclusión, sabrá por qué. No porque yo me sienta fea ni nada por el estilo, nononono. Pero es que esa clase de belleza sólo la aprecian unos y es lo que da como escalofríos. En fin.
    ¿Que cómo le hace uno para no sufrir? Uy, querido Oxidente… la respuesta puede ser la más obvia y por tanto la más escalofriante. Dejé de sufrir. Es muy obvio, pero las penas de amor siempre lo son.
    Aunque es muy fácil recaer…

  4. Yo soy ella said:

    tu mismo lo dijiste siempre hay un roto para un descosido, siempre va haber alguien devastador para nosotros asi como igual, nosotros seremos devastadorres para otras personas, tal vez no al grado de sacarse los ojos, pero si tal vez al grado de pedirnos matrimonio :s

  5. REYNA said:

    Me impresiono tambien tu post, imagino que debio ser una situacion demasiado extraña, en una historia de amor llena de locura y creo demasiada pasión u obsesión, que rara pareja, peero bueno a final de cuentas estan jusntos y en su espacio, el mundo sigue y tuuuu, please ya compra velas

  6. blanche said:

    algo raro… jejeje!
    y si, las fotos pornográficas son de mal gusto, por cierto del nombre de mi post y tu post… yo no creo en las casualidades

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