(por definir)

Pseudo blog pseudo literario y pseudo filosófico (favor de no escupir la pantalla al decir “pseudo”)

 
••••••••••••••••••••••••••••••••• MI ANTIGUO NICK ERA “OXIDENTE”, PERO ERA ÑOÑÍSIMO

Química cerebral

Septiembre 11th, 2007 by Felipe

Uno de los peores estados para escribir es enamorado y correspondido. Salen puras cursiladas. Claro, qué importa, tú estás bien y el universo entero fue creado para que tú y ella. Etcétera.

Entonces un día empieza a entrarte el ansia: llevas no sé cuántas semanas sin escribir. Diablos. Y la volteas a ver y le echas la culpa de tu falta de inspiración.

—¿Es que te das cuenta que llevamos dos meses sin…? —le espetas.
—Sí, ¿lo hacemos ahora? —dice emocionada.
—No, para qué —le respondes furioso por darte cuenta de que es una fácil—. Estoy de pésimo humor.

Tarde o temprano ella se siente rechazada, te deja y eso acaba mal, como siempre, y en compensación, tu escritura mejora. Surgen del miasma cerebral frases definitivas y desesperadas. La melancolía da a los textos matices insospechados. Como ya todos te evitan en el chat, hasta puedes concentrarte. Te da insomnio y a falta de sueño qué haces. Escribes. Por supuesto, en esos instantes de zozobra, entiendes que llenar renglones como sustituto a la actividad sexual no es nada satisfactorio. De hecho te metes a las páginas porno y como tus niveles de testosterona están por los suelos revolcándose en el lodo junto con tu autoestima, es como si vieras un documental de apareamiento vacuno, así que tampoco pierdes el tiempo en eso. Y escribes.

El momento crucial es cuando, de tanto que has escrito, ya te ves con el Premio Alfaguara en las manos. En ese instante vas a conocer a una mesera que te va a dejar totalmente estúpido con su mirada (en realidad 1] ya eras estúpido desde antes y 2] sólo quiere recibir más propina) y todas tus baterías literarias serán enfocadas a conquistarla. Dejas de escribir por semanas con tal de pensar en cómo hacer para que te haga caso (porque ella no lee ni las cajas de cereal). Por supuesto, no tienes éxito con ella porque pareces un desesperado y ese estado tampoco es bueno para escribir: sale pura retórica, una voz impostada que no reconoces como tuya (como si tuvieras).

Entonces posteas en tu blog algo sobre la química cerebral a ver si así llega la musa.

Sigues esperando.

This entry was posted on Martes, Septiembre 11th, 2007 at 12:37 am and is filed under Confesiones. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

10 responses about “Química cerebral”

  1. Ariany said:

    Oh bueno, el caso es estarle echando la culpa a -las viejas- por su falta de disposición a la pluma, eso es misoginia!
    No es cierto, saludos y que encuentre la inspiración.

  2. paola-lalala said:

    Uh. Es horrible no estar inspirado, cuando tienes que estarlo.
    Ah, en una bonita universidad…pero hay cada cosa…

  3. Los cambios ayudan said:

    Si tu falta de inspiración es por las viejas, pués buscate otra fuente de inspiración y tal vez un machin te haga sentirte mejor y tu pluma vuelva a trabajar.
    Suerte!!

  4. Oscar said:

    jajaja me encanto la frase: “tus niveles de testosterona están por los suelos revolcándose en el lodo junto con tu autoestima”
    igual y te falta algo de alcohol en tus venas si quieres escribir mas :D

  5. REYNA said:

    ja ja ja en primera, no te imagino coqueteandole a una mesera que aunque linda no lo dudo, mmmm de que hablarian?.

    La inspiración puede llegar en cualquier instante solo es cuestión de ver las pequeñas cosas, desde el amanecer, el dia nublado, esas cosas a veces traen reflexión o recuerdos lindos que puedes postear.

    En ocasiones las historias de los demas pueden ser motivos de reflexión, la loquera que yo hago desde hace rato es observar a las personas de preferencia aquellas q pueden estar siendo observadas por horas, q no conozca y crearles historias tomando detallitos de ellos, su forma de vestir, de caminar, la falta de esa sonrisa, en fin, Todo es cuestión de estar listos y tener a la mano donde escribir para cuando llegue la inspiración.

    beso.

  6. latamoderna said:

    Mmmmm… la musa inspiradora llega cuando llega. No sé si lo que realmente te sucede es que no te sientas a escribir por andar en “otras actividades”.

    Va a ser maravilloso cuando encuentres a tu musa y duermas con ella. Literalmente. De carne y hueso.

    Ve la tele, igual hay algo que te indigna y te inspiras. Escribes enojado que es poca madre.

    Ve películas que te hagan llorar. O pensar. O enojarte. O mentarle la madre a quien te las recomendó. Por ejemplo “Water”… “Legalmente Rubia 2″… “Valentín”… Alguna de Jacky Chan… “Un tranvía llamado deseo”… “Big Fish”… “Monsters INC”… “Memories (animación japonesa)”. Con esas tienes para mentarme la madre un rato… por todas las razones anteriores.

  7. apuntesdesdebarcelona said:

    Disciplina. Aunque no te sientas inspirado, ponte a escribir obligado.

  8. apuntesdesdebarcelona said:

    Mira quién lo dice. Llevo un mes sin escribir ni una línea. Buena suerte

  9. Karina said:

    Es cierto que la combinación de dopamina con norepinefrina nos pone pachequísimos y no importa asì escribimos.

    Mi cerebro ya se dio un pasonzote, he escrito poco, casi nada. Cuidado con la sobredosis, sino ni escribir ni el premio Alfaguara.

  10. miss pinky said:

    todo llega en su momento, el amor es pésimo para tu escritura, pero este post es de los mejores q te he leído.
    me hiciste reir y pensar
    y recuerda siempre habrá meseras, y siempre habrá corazones rotos. si no nadie escribiría. y si todo falla ahí esta la política jajaja

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