La curva del personaje
Septiembre 14th, 2007 by Felipe
Anoche, cerveza en mano, un amigo me decía: “Yo dejé de ir a tu taller* porque una vez dijiste curva de personaje. Los personajes no tienen curvas, güey; para curvas sólo las chavas. Pero mi sufrimiento es parejo siempre. Es plano. Yo puedo cambiar, pero mi sufrimiento no evoluciona.”
Y eso que apenas llevábamos media chela.
Fui a la cantina únicamente a ver a quién me encontraba. Estaba por desistir e irme cuando oí mi nombre desde una mesa.
—¿Cómo has estado, cabrón? —era él con todos sus tics, vestido en camiseta—. Meses que no te veía.
—Bien, demasiado bien, de hecho —le dije.
(Sé que ustedes, lectores, querrán discutir eso de que me va bien, a juzgar por lo que aquí posteo; pero no le mentía: realmente me va demasiado bien.)
—Y sé que tú estás bien… te leo seguido —repuse (él tiene un blog mucho mejor que el mío).
Junto a él, en la mesa, estaba una chica sonriente. Él me dijo: “La primera vez que la vi me quedé inmóvil.” Le recordó de golpe la imagen de un “periquillo español” que aparece en Rayuela. Yo no me acuerdo de esa referencia y no me voy a poner a buscarla, así que no sé si estaba inventando. Lo cierto es que ella sí tenía cara de española y, con imaginación, de periquillo. La siguió viendo muchas veces más en todo tipo de lugares. “En un baño para hombres, en fiestas, luego un día se aparece en el mismo lugar donde trabajo… ¡trabajábamos en el mismo lugar!” Hablaba en broma, luego en serio; nunca sabías. Más tarde puso a hablar a su teléfono móvil: la boca era la tapa de la pila. “Hola, soy el teléfono de Gabriel.” Cosas así.
Mañana (o sea hoy) iba a ser el último día de trabajo de ella en la agencia. Se cambiaba a otra donde le pagan más. Él quería asegurarse de que volvería a verla. Pedimos la cuenta, pagamos.
—No te vayas —me dijo él—; la voy a acompañar al coche y regreso.
—No manches, váyanse juntos.
Nos despedimos. Se fueron juntos. Los vi felices.
Pensé que la curva de la Tierra tampoco se ve. Y que durante siglos mucha gente pensó que era plana. Me fui a casa.
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*Han de enterarse los lectores de este pinchurriento blog que su autor hace como que da un taller literario los jueves.
This entry was posted on Viernes, Septiembre 14th, 2007 at 5:08 pm and is filed under Entendimiento humano. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Septiembre 14th, 2007 at 11:26 pm
Gracias por lo que nos toca a tus PINCHURRIENTOS LECTORES, de quienes puedes hacer muchas curvas…Ja
¿Mmmmm existe esa “curva del personaje”? Nunca hablamos de eso en mi taller, chale regresaré con mi maestro a preguntar.
Septiembre 15th, 2007 at 7:23 pm
No se si esxista o no la curva del personaje, se que cuando trato de escriir una historia me piden el perfil, tal vez no he buscado esa curva, lo que si puedo decirte es que tu amigo y su blog me parecieron tooodo un personaje.
Septiembre 18th, 2007 at 5:07 pm
Ese es parte de tu pedo: andarle buscando la curvatura a las planicies (y a los personajes). Eso y hacer talleres pinchurrientos y blogs deprimentes.
¿Has visto que pinches poéticas son las palabras que aparecen en el word verification de aquí (hope demise me tocó)? ¿Quién habrá sido el psicópata que las programó?