Antinaturales
Septiembre 19th, 2007 by Felipe
Una falena, pegada como una mancha horrible en la esquina más sombría de la habitación, cerca del librero.
—Parecen antenas de televisión —dice uno de los niños; el otro le detiene la silla.
La mamá ha entrado y la mira como cosa rara, el bicho es un intruso. Considera invitarla a salir, a trapazos, por una de las ventanas. Pero si predomina su terror, la mataría sin remedio. Luego la discusión será quién se atreva a levantarla del suelo. Tomarán su cadáver por medio de un papel higiénico, porque el contacto directo con su piel, que se deshace en polvo, es repugnante, las escamas son como brillantina: no se quita fácilmente de los dedos; y se trata de los restos de un cuerpo muerto, repelente al contacto horrorizado de los vivos; además la sensación en las yemas de los dedos, de pequeñas vejigas que se rompen bajo el papel y peor aún si destila jugos: esos líquidos mojarán el papel higiénico y, posiblemente, los dedos de quien la conduzca al bote de basura o al excusado.
—¡Nos está viendo!
—No son sus ojos, baboso —el otro niño—; son sus alas. Los ojos están en su cabeza.
—Es que si le quitas las alas lo demás es horrible, las patas, los pelos… —es la mamá.
Llega la abuela, en su silla de ruedas; la niña pequeña expresa su deseo de que el bicho muera de inmediato y, finalmente, el rey de la manada, el papá, enorme y barrigón, presume que de niño les tiraba de resorterazos y quedaban embarradas.
Entonces la falena separa sus frágiles patas de la pared y se lanza con una maroma mortal triple en dirección de los anteojos del padre quien no tiene tiempo ni de manotear y cierra sus párpados con un grito. Todos gritan. Todos manotean. Revolotea por encima de sus cabezas y cada uno de ellos, gigantescos, sucumbe al pánico de que los roce la leve punta de sus alas.
El papá ha salido de la habitación, le tiemblan las piernas. La abuela, esclava de su silla, se ha limitado a cubrirse cabeza y cara con los brazos y su chal, como si amenazara el techo desplomarse. La niña llora a gritos y los niños quieren simular su valentía de simios. Ahora vuela alrededor de mamá, tiene los ojos cerrados.
—Mamá. No te muevas.
—¡Dónde! —grita— ¡Dónde la tengo! ¡Quítamela! ¡Quítamela!
—En la cabeza, pero no te muevas.
La falena abre y cierra sus alas lentamente.
This entry was posted on Miercoles, Septiembre 19th, 2007 at 12:29 am and is filed under Teatralidad. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Septiembre 19th, 2007 at 12:23 pm
Muy bueno; veo con agrado que el taller está dando resultados. Aunque por supuesto no sé lo que es una falena y no voy a buscarla en wikipedia.
harped Inchiquin son mis palabras de hoy. También ignoro su significado.
Septiembre 19th, 2007 at 2:14 pm
Pues yo tampoco sé qué es…
Pero debe ser muy bueno porque me dio mucho asco mientras leía.
Septiembre 19th, 2007 at 3:00 pm
Estuve de niño en una escuela en el centro de mi ciudad, Techos altos, vigas de madera, oscuridad y olor a años, muchos años.
En invierno se metían las mariposas negras… Por montones. Lo cual era razón sufciente para que un montón de niños de primaria se la pasaran vigilándolas en lugar de hacerle caso a la maestra.
El motivo de mayor alegría era que una de las falenas (me acabo de enterar que así se llaman y soy feliz) se puseira a revolotear sobre la cabeza de los chamacos que estabamos congregados en el salón. Había que correr, manotear y gritar. Y es que el polvo que sueltan las alas de esas mariposas-vampiro te deja ciego si te cae en los ojos, y pelon(a) si te cae en la cabeza, o por lo menos ese era nuestro pretetxo para armar la alharaca del siglo cada que una mariposa se despegaba del techo de mi escuela vieja. Extraño a mis mariposas desde que en 6o. de primaria fui a dar a una escuela pulcra, nueva y reluciente. ¡Guácala!
Septiembre 19th, 2007 at 4:45 pm
Son bien feotas y eso de echarlas sin tocarlas és toda una odisea .
Hace unos años se me coló en casa un murciélago , eso sí que fué un drama . Son horribles !! . Cerré puertas y esperé que llegara alguien en mi auxílio .Que repelús !!.
Saludos.