Levedad
Diciembre 11th, 2007 by Felipe
La llamó hermosa mientras la arrojaba al piso. La turba, como perras enardecidas.
«Si en verdad es una diosa se elevará del suelo», pensó —era un hombre de poca fe.
Yo la vi: ella se elevó por encima de las piedras, de nuestras cabezas, de nuestro miedo. Porque conforme las piedras se acercaban a su cara, se convertían en palabras, se volvían aire.
(Ante la levedad, lo pesado por sí solo se derrumba.)
Nadie más entendió el milagro.
This entry was posted on Martes, Diciembre 11th, 2007 at 3:06 am and is filed under Teatralidad. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Diciembre 11th, 2007 at 5:09 pm
wow, sere la priemra. hay algo de pesado en ello, porque una se intimida ante el seceso, pero pasada la presión, ¡qué felicidad inaugurar los comentarios!
gran minificción
Diciembre 12th, 2007 at 12:21 am
muuy buen post..
besos
Diciembre 12th, 2007 at 8:22 am
Atinado el “nadie mas”