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Enero 1st, 2008 by Felipe
Hace un año desperté en un hotel en Acapulco. Mi hijo se emocionaba cada hora que pasaba el trenecito y había que llevarlo a la ventana para que lo viera y le dijera adiós. Sé que mi memoria distorsiona y exagera lo que le conviene. Mi impresión era que mi esposa estaba enojada casi todo el tiempo. Pero siendo objetivo, tuvimos ratos felices, como cuando recorrimos el río artificial en una lancha a pedales, o el momento en que el bebé finalmente se animó a meterse al mar. Me hacía feliz verla feliz, pero pocas veces lo lograba.
Hoy desperté en mi departamento de la Roma. Fuera de ruidos aislados en la duela del departamento de arriba, domina el silencio. Encendí la tele. Encendí mi computadora. Vi los comentarios de mi post anterior: no dejó de sorprenderme que básicamente fueran felicitaciones de año nuevo. Por más que los leo no me imagino a nadie que sólo me lee desearme feliz año; pero eso es por mi nula inteligencia emocional, que me impide entender que esas cosas sí pasan y son normales —sin duda por mi pobre IQ emocional es que inicio el año sentado de chinito en la cama, con el canal Sony en la televisión, con mi cuaderno de notas abierto, tecleando en la laptop esto que torpemente intenta agradecer a quienes se tomaron la molestia de pasar por acá a darme abrazos virtuales.
No dejo de pensar que en un universo paralelo, estoy ahora en Acapulco, asomado a la ventana, cargando a mi hijo mientras pasa el trenecito afuera. En ese universo paralelo mi ex mujer y yo solucionamos las cosas de manera más sabia y ella sale también a asomarse.
This entry was posted on Martes, Enero 1st, 2008 at 10:09 am and is filed under Sentimentalismo. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Enero 1st, 2008 at 3:09 pm
Yo sigo pensando que sólo tu crees que tienes una nula inteligencia emocional, “Me hacía feliz verla feliz” dice mucho, a veces no sabemos en que momento todo eso que nos llenaba se fue, todas las cosas que estructuraban nuestra vida ya no estan aun cuando no imaginabamos tener que vivir esas ausencias.
Pero todo tiene su razón de ser y ahora solo toca aprender, es hoy una buena oportunidad.
Lo mejor para este año.
Enero 2nd, 2008 at 10:02 pm
P*ta… que dura y que nula es la realidad… digo nula porque como solo leo no alcanzo a comprender la totalidad de tus palabras y desde luego no me constan… y luego dura porque, bueno, ya se sabe porqué…
En esa nulidad que proporciona la “realidad” de bloggear… te envío mis mejores deseos para el año que comienza!
G.
Enero 2nd, 2008 at 10:56 pm
Seamos cursis… Qué sentido blog. Al menos no inventaste la dirección, así que asumo que este sí fue de verdad (aunque lo niegues).
Shaluuu.
Enero 3rd, 2008 at 9:41 am
Te comprendo perfecto cuando miras sólo un año atrás y ves que nada es igual!! ni los escenarios, ni el sentir… pero eso es lo mágico y emocionante de la vida… el ignorar qué sorpresa habrá en el camino, tal vez soyu demasiado optimista pero sé que el rompecabezas de mi vida al final dibujará una bella historia… feliz año Felipe admirado, la admiración es auténtica y verdadera, a través de tus letras me llevas a tantos lugares!! es absurdo conocerte cuando no te conozco, pero ya hay cariño… de todo corazón un año exitosiiiisiimo!!