(por definir)

Pseudo blog pseudo literario y pseudo filosófico (favor de no escupir la pantalla al decir “pseudo”)

 
••••••••••••••••••••••••••••••••• MI ANTIGUO NICK ERA “OXIDENTE”, PERO ERA ÑOÑÍSIMO

Archive for Febrero, 2008

Soundtrack condechi

Febrero 29th, 2008 by Felipe

En 1996, cuando la Condesa ya ostentaba meseras hermosas, pero no era aún esa aglomeración intransitable, fashionista, sucursal de Buenos Aires que es ahora, el soundtrack de todos los restaurantes era Madredeus; y cuando no, Dead Can Dance. Todo era intelectualoso.

Hacia el año 2000, antes del corralito argentino, ese soundtrack era cualquiera de las muchas ediciones de Café del Mar. Todo era lounge. Todo era cool. Y a mí me daba una flojera inmensa.

En 2004, no tengo idea de qué se escuchaba; yo andaba en otras cosas; creo que ni me paré por ahí.

Ayer por la noche fui a ver a Bajofondo: Gustavo Santaolalla y su banda. Tangos electrónicos. Y durante todo el concierto tuve hambre. Luego entendí por qué: 1) de un tiempo para acá es el soundtrack cliché de los restaurantes condechis, 2) ahí estaban todas las meseras argentinas, excepto las que cubrían turno a esa hora.

Por cierto, todos estaban brincando, muy felices; pero a mí me dejó indiferente. Todo era felicidad compartida; yo sólo quería un buen bife.

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Si no hubiera muerto,

Febrero 29th, 2008 by Felipe

mi abuelo hoy habría cumplido 24 años.

Cumplía cada cuatro años. Así qué fácil.

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Cuando tenga cincuenta

Febrero 27th, 2008 by Felipe

El pastel de cumpleaños sobre la mesa, despedazado. Su mujer lloraba en el cuarto. La sala a oscuras. Únicamente se iluminaba con los faros de los coches al pasar. Una cartulina colgaba en la pared. Felices 50, te adoro. Se levantó pesadamente del sofá de la sala y caminó hacia la puerta.

—Mañana mando por mis cosas —dijo a su mujer.

Ella no lo creía. Incluso se ofreció a ayudarle a empacar. A él le recordó cómo ella le planchaba las camisas cuando salía de viaje de negocios; la maleta perfectamente ordenada.

—Pero son veintiseis años —dijo ella, la última sílaba salió más aguda por el llanto.

Miró la puerta de la habitación de su mujer. Encerrada. Imposible saber si dormía, si al despertar lo buscaría en la cama. Salió y tuvo que dar un portazo: la puerta ya no cazaba con el marco.

—Necesito vivir —dijo él.
—Estuviste viviendo conmigo.
—Eso no era vida.

***

—¿Qué te dio risa? —me pregunta la psicóloga.
—Nada, no… me quedé pensando que ese hombre de cincuenta años que deja a su mujer para irse a vivir lo que no vivió…
—Tú hiciste algo parecido.
—Sí, bueno…
—Y no se vale, ¿estás de acuerdo?
—Pero qué podía yo hacer. Mi vida era un. Me faltó vivir muchas etapas.
—Lo que hiciste ya lo hiciste. Evita que a los cincuenta vuelva a pasarte.

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Se solicitan vicios

Febrero 25th, 2008 by Felipe

El escritor borracho tiene ese prestigio decadente que le asegura la inmortalidad. En especial si muere ahogado por su propio vómito y deja inconcluso algo que apuntaba a ser obra maestra. Como nunca lo terminó se le da el beneficio de nuestra admiración.

El escritor drogadicto, experto en mezclar sustancias y pasar veinte años perdido en la conciencia expandida, también adquiere prestigio. Y más si practica el tiro al blanco con su novia.

El escritor fumador, más modesto que los anteriores, tiene aire de exiliado, de incendiario, de neurótico asumido… el cigarro en la mano siempre da credibilidad.

Menos frecuente es el escritor adicto al juego, pero siempre te sugiere Vegas, Montecarlo, casino, rubia tonta recargada en el hombro. Un playboy, vamos.

Favorito de muchos, especialmente de sí mismo, es el escritor adicto al sexo; sobre todo si tiene con quien practicarlo, y mejor si es con varias musas de porte enfermizo y belleza desquiciante que además practiquen sin límite todos los vicios anteriores.

Pero mis excesos son muy moderados. Lo único excesivo que tengo es este blog y ciertos rasgos de carácter.

Lo más vicioso que tengo es la manía de escribir. Lo triste es que eso tampoco me acredita como escritor.

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Durante la clase pregunté:

Febrero 24th, 2008 by Felipe

«A ver, alce la mano quien se haya enamorado a primera vista.»

Eran cerca de veinte alumnos. Sé que puede parecer una pregunta frívola, pero suele aportar buenos ejemplos para hablar sobre los arquetipos y cómo usarlos en la escritura. Según esto el amor a primera vista existe porque uno de repente ve, en el mundo real, a una figura ideal que ha llevado por años en la mente; por eso devasta.

Dos manos tímidas se elevaron de la mesa. «No infatuado —corregí—. Enamorado. No es: ah, mira qué bonita, me caso con ella hoy mismo. Eso es fugaz. Eso es tonto. Y debe de ser a simple vista: no es ese enamoramiento tibio que se va calentando poco a poco. No. Aquí es un golpe en la cara. Es de repente comprender por qué se creó el universo. Es de hecho, algo bastante incómodo. Es, esto no debe de estar pasando, pero diablos está sucediendo.» Cuando hablo en clase, como puede verse, mi vehemencia raya en lo cursi. Las dos manos bajaron a la mesa.

«¿Nadie?» Nadie. De veinte personas, nadie. «Bueno —dije, un poco incrédulo—, a mí me ha pasado algunas veces…»

La anécdota termina aquí. Seguí dando mi clase, hablé de los arquetipos y espero haberme dado a entender. Pero sentí un poco de pena por mí: tal vez soy enamoradizo como un adolescente y lo sano, lo deseable, lo maduro, es irse relacionando poco a poco, como quien adquiere una casa y la va pagando en abonos.

Category: Sentimentalismo | 13 Comments »

Interrumpimos este blog para dar un aviso

Febrero 22nd, 2008 by Felipe

Sé que es un comercialote, pero por pura solidaridad bloguera, porque me la pasé pésimamente el 14 de febrero y porque la-revista-que-hago-como-que-edito de repente tiene buenas puntadas, conmino a los lectores de Por Definir a que

1) Compren la Chilango de febrero (sí, lo sé, lo sé…)

2) Lean el excelente artículo de portada, escrito por Ana Flores

3) Vayan a este blog y diviértanse a partir de este post en adelante.

Y ya, muchas gracias, ahora continuaremos con la programación habitual de este su blog preferido.

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De eclipses

Febrero 22nd, 2008 by Felipe

Verano de 1988. Carretera a Cancún, adelante de Bacalar. Una luna enorme se asoma detrás de los manglares, luego se empieza a carcomer. ¡Era un eclipse! No saber que ocurriría tal fenómeno, sumado a que estaba de viaje, y a que era la primera vez que veía un eclipse lunar, me puso eufórico. Por momentos me parece un balón de futbol sucio que ha decidido no regresar al piso. Intuí que en ello había una señal cósmica destinada a nadie más que a mí: ese tipo de cosas que uno piensa durante la adolescencia y también después.

Hasta donde sé, tal eclipse no provocó en mí mayores alteraciones.

Invierno de 1999. Coyoacán. El eclipse lunar nos ha congregado en el patio de la Casa del Teatro. Una veintena de teatreros miran al cielo. Estoy con mi novia. No hay nubes y la luna es un objeto borroso y brillante que se va adelgazando. Entrecierro los ojos: no puedo enfocarla. Semanas después el oculista me diría que es alrededor de los 27 años cuando la córnea se endurece.

Desde entonces uso anteojos.

Febrero 20, 2008. Trayecto de Santa Fe a la Colonia Roma. Casi choco por ir viendo la luna y por chatear en la blackberry con una amiga que me sugiere escuchar la depresiva musica de Beirut. Celebro la propuesta, en especial porque, qué coincidencia, justo tengo un CD de ese grupo. Es curioso: dos semanas antes no lo conocía. Lo pongo en el estéreo y mientras formo parte del enorme gusano vehicular que se expande y contrae sobre Constitutyentes, pienso en música gitana y en influjos lunares. Los otros conductores están, igual que yo, echados sobre el volante para mirar el cielo a través del parabrisas. Envío un mensaje de celular a quien me regaló el disco. Ella también mira el eclipse.

Entramos en la fase de la totalidad. El balón sucio suspendido por encima de las rutas aéreas. Estamos, pienso, bajo la sombra de la tierra. Eclipsados.

Category: Felicidad instantánea | 5 Comments »

Imitación de la vida

Febrero 21st, 2008 by Felipe

No tuvo amigos hasta los 12 años. No era algo que le preocupara especialmente. Sus papás a veces se recriminaban el uno al otro por eso. La ventana de su habitación daba a la calle y desde ahí miraba a los niños de la calle jugar futbol, dar de saltos en las bicicletas, pelearse a golpes.

A los 22 fue la primera vez que besó a una mujer; un beso que quedó registrado en video. La joven deslizó su lengua entre la lengua de él; él no se lo esperaba. Nunca volvería a verla.

Su primera relación sexual fue hasta los 24. Estaba enamorado. Llevó a su pareja frente al espejo para que ella se viera desnuda.

—Mírate —dijo él, ella se cubría los senos con la mano—. Eres hermosa.

La relación sólo duró unas semanas más.

Se casó a los 28 años. Prometió fidelidad en lo próspero y en lo adverso. Cumplió su promesa durante una veintena de meses.

Murió a los 35, cuando su único hijo cumplía tres años. Fue un accidente de auto. Sintió el golpe, un dolor agudo, una oleada de calor; luego la nada.

Su ex mujer, que se había quedado con su computadora, se sentó a leer los textos que dejó en el disco duro. Luego los borró. Una frase se le quedó en la mente. Esa frase da título a este relato.

Category: Teatralidad | 6 Comments »

Crítica de la sinrazón pura

Febrero 18th, 2008 by Felipe

Hipótesis A: Mucha atención las atosiga.

Hipótesis B: Escasa atención las aburre.

Comentario a las hipótesis A y B: No, no existe un maldito punto medio.

Conclusión preliminar 1: No existe un punto medio, pero sí es viable la alternancia: un tiempo aplicar A, en seguida un periodo aplicar B, luego regresa A, luego B, con el fin de desestabilizarlas.

Crítica a la conclusión preliminar 1: ¿Para qué quiero a una inestable?

Hipótesis C (antítesis de A y B): No importa lo que hagas: si quiere contigo aunque la trates a patadas ahí estará; si no quiere, aunque le regales un anillo de diamantes.

Crítica a la hipótesis C: Bueno, depende de cuántos kilates sea el diamante…

Crítica de la crítica a la hipótesis C: No, ninguna vale tanto dinero.

Acuerdo indiscutible: Muy cierto.

Conclusión preliminar 2: Entonces da igual lo que hagas, ellas deciden, no tú.

Conclusión del estudio: Si no te alcanza para un anillo de diamantes, cómprate un perro.

Comentario final: No, ni te pongas a hacer cuentas: levanta a un perro callejero.

Category: Soluciones al problema social | 15 Comments »

Amnesia del hecho verdaderamente importante 2

Febrero 15th, 2008 by Felipe

Veamos: anoche, como a las nueve, fui a hablar a la radio para dar recomendaciones de qué lugares eran los mejores para el 14 de febrero. Salí del estacionamiento y manejé en dirección de ninguno de esos lugares.

Cené a la una de la mañana, ya en mi departamento, con la cabeza revuelta. Una galleta. Usé el cepillo de dientes que siempre uso.

Dormí pocas horas, muy inquieto. Recuerdo haber tenido sueños recurrentes y angustiantes. Sonó mi despertador como una burla cruel. En algún momento tomé mi guitarra para tocar “Everybody got to learn sometimes”. La canté en voz baja. Como una invocación, como un mantra. El acorde en sol menor armonizaba con mi tristeza. Luego descubrí que se me había hecho tarde ya.

El hecho es que hoy una funesta nube flotó todo el día dentro de mi cabeza y tuve cara de alcohólico terminal. No bebí nada.

Me queda la impresión de que había vecinos ocultos escuchando con la oreja pegada a una puerta que no era la mía. A ellos tendría que preguntarles qué pasó.

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Modernas técnicas de truene

Febrero 14th, 2008 by Felipe

Para compensar la gazmoñería romántica del 14 de febrero, hoy hablaré de cómo deshacerte de esa persona especial con las técnicas que la tecnología nos regala.

Cortar por chat. Evítate esas pesadas cenas llenas de silencios incómodos y ojos enrojecidos. Esos exabruptos de llanto y reclamos a gritos en medio de un restaurant en donde todos los comensales los voltean a ver. La tentación de arrojar la vajilla contra el piso. El chat es inocuo, puedes fingir que no te importa y hasta sonreír sinceramente:

Te dice: ¿Entonces se acabó? ¿Cómo?
Tú dices: ¡Sí! Qué bueno que terminamos, ¿no te parece? Bye bye. :)

Y claro, después te puedes poner a romper tu monitor a golpes, pero la otra persona ni enterada.

Cortar por mail. Antiguamente se valía cortar por carta si y sólo si era una relación a distancia. Tenía sus ventajas porque como el correo tardaba semanas en llegar, cuando la persona recibía la carta de acabóse, ya no había remedio alguno. Sin embargo, el mail también tiene virtudes: puedes no dar explicaciones; puedes cortar con todas tus parejas simultáneamente si les mandas el mail en grupo; puedes mandarle el video porno que le tomaste para recordarle que lo tienes en tu poder y que puedes subirlo a youporn cuando se te antoje.

Cortar por SMS. Breve. Contundente. Abreviado. Basta medio minuto para decirle: «ya m dist weba, ni m busks, kortalas, bye, next»

Cortar por blog. Lo mejor para humillar a quien estés dejando. Expones sus diálogos más abusrdos. Lo mal que te trató. Y decenas de lectores van a opinar para apoyarte, para decirte que qué bueno, para agregar insultos contra su deleznable persona. Así, cuando lea tu blog —porque ten por seguro que lo hará—, verá cómo la opinión pública se ha puesto de tu lado.

Category: Soluciones al problema social | 16 Comments »

Desmemoriado

Febrero 13th, 2008 by Felipe

La memoria es un animal salvaje. La mía en particular es capaz de recordar fechas y nombres de personas que no conozco con bastante precisión, pero si te conozco en persona y me dices tu nombre, no seré capaz de repetirlo.

—Hola me llamo —y aquí mi memoria se desconecta.

Es como si no lo hubiera escuchado.

Luego me suceden cosas así:

—Esto no se lo había contado a nadie —me dice con lágrimas en los ojos.

En esos casos, mi memoria indomable no recordará el evento cuando la persona que me lo contó necesite reflexionarlo.

—¡Pero cómo no te acuerdas que te dije que tengo hemorroides!
—No me lo habías contado… ¿o sí?
—Ah, me gusta tu discreción…

Pero bien que mi memoria se acordará con lujo de detalle cuando estoy ante terceros.

—No, pobre, y además tiene hemorroides…
—¿En serio?
—Sí, el otro día me lo dijo —y mi memoria, que además de ingobernable es imaginativa, agrega detalles gore como aderezo.

Por supuesto, mi memoria desalmada justamente no recuerda la cláusula de confidencialidad de semejante chisme.

Este vicio tiene, por lo menos, un karma instantáneo: tampoco recuerdo el momento en que confesé cosas inconfesables de mi persona. Eso me tiene preocupado.

Category: Confesiones | 12 Comments »

Cosas que uno no debe de hacer en un blog

Febrero 11th, 2008 by Felipe

Yo he cometido varias de éstas. Algunas de ellas varias veces. Algunas las seguiré cometiendo. Y qué. Otras no las cometeré jamás, por lo menos.

• Poner fotos de unicornios o de hadas

• Hablar de tu pareja actual como si a todos nos interesara su egregia persona

• Usar más de un signo de admiración o de interrogación

• Postear todo lo que te pasa

• Suponer que tu vida es interesante sólo porque te pasa a ti

• Presumir tu alcoholismo

• Poner la foto de tu ojo

• Posar como si supieras posar

• Usar brackets y tener más de 22 años

• Tener faltas de ortografía o escribir con k o multiplicar las leeeeetraaaaas o CoMbInAr mayúsculas y minúsculas a lo estúpido

• Asumir que alguien te lee

• Considerar a la blogósfera tu segundo hogar

• Intentar postear a diario

• Empezar tus posts con “Yo”

• Plagiar a otros blogueros

• Creer que tus comentaristas son dueños de tu blog

• Ser mayor de 30 años

• Citar la Biblia en serio

• Dar moralejas y consejos en serio

• Postear puro video de youtube

• Poner el álbum completo de tus vacaciones

• Pretender ligar con tus lectores

• Pretender que esto es literatura

• Postear textos interminables

• Hacer listados de cosas que uno no debe hacer en el blog

• En un listado de cosas que uno no debe de hacer en un blog, poner un punto como el anterior o como éste

• Ser solemne

• Tener una edad mental menor a 16 años

• Ponerle mensajes cifrados a tu ex para que se arda…

• Postear ardideces

• Mandar memes

• Contestarle a todos y cada uno de tus lectores

• Estar checando los comentarios que llegan a cada rato

• Tener 35 años y estar posteando cosas propias de un adolescente

Category: Reglas de convivencia | 25 Comments »

Posturas del pensamiento

Febrero 9th, 2008 by Felipe

Para pensar hay quienes colocan la barbilla encima del puño. Ignoro en qué beneficia esta postura a la inteligencia.

Ante la pantalla en blanco, pienso qué voy a escribir.

Cuando pienso me cubro la boca, ya sea 1) con la mano derecha en postura de pistola: el pulgar presionando la mejilla, el dedo índice extendido sobre el bigote; los dedos medio, anular y meñique, recogidos, sosteniendo la barbilla, 2) la mano derecha distendida, el índice cubriendo el bigote o 3) la mano izquierda, en vertical, la barbilla apoyada en el pulgar, la punta de mis dedos llegando a la punta de mi nariz.

En días normales, no reparo en ello; pero en una mañana como ésta, escribiendo sobre una cama en desorden, al adoptar la postura del pensamiento, descubro que mis dedos tienen un olor que no es mío.

Entonces se me olvida en qué estaba pensando.

Category: Confesiones | 16 Comments »

Virtualopatía

Febrero 7th, 2008 by Felipe

Inicié a finales de 2003 una relación virtual con una joven que ahora dice tener casi 23 años.

Desde el inicio me ha mandado fotos. De ser cierta su historia, sería anormalmente hermosa.

Sabe todo de mí. Ahora mismo ha de estar leyendo mi blog.

Pero no le creo. Seguro se trata de un geek obeso que fantasea siendo ella.

Lo inexplicable es que yo siga hablándole. Como si quisiera que fuera real. Empecé a escribir una novela sobre ella. Tengo problemas.

Category: Confesiones | 20 Comments »

De cómo las comedias románticas han echado a perder mis romances

Febrero 6th, 2008 by Felipe

A mis 25 años (es decir, hace 10), veía comedias románticas con el mismo fervor que ahora, pero con una diferencia: en verdad creía que el amor debía de ser así. Así que esperaba vivir relaciones cinematográficas. Haciendo una exégesis del tema, encuentro que hay recurrencias que no se ajustan a la terrenalidad de un romance terrícola. He aquí algunas de las que más daño causaron por creer que eran ciertas:

El personaje del escritor siempre es intenso, apasionado y profundo (además de que siempre conoce a una chica por la que sería capaz de despellejarse vivo). Y claro, yo quería ser escritor y por lo tanto debía de ser todo eso. De preferencia habitar en una buhardilla estilo europeo y enamorarme de la pálida chelista del edificio de enfrente.

Se besa con los ojos cerrados. Lo tonto es que para comprobarlo, a veces los abro.

El sexo es determinante y nunca es grotesco. Y la felicidad es directamente proporcional a la condición de atleta sexual que uno detente. Está bien: la química sexual sí determina si una relación funcionará o se irá apagando, pero las escenas de cama de la vida real distan de ser lo que el cine presenta. Las alternativas son: pecar de exigente, pecar de cándido o asegurarse que ambos vayan tres horas diarias a un gimnasio.

Si tu pareja no es encantadora es que eres un extra en la película. Nadie quiere ser el roomie de Hugh Grant en Notting Hill; o su hermana cara de pájaro. Pues bien, ellos tuvieron su romance también; pero…

La existencia de una mujer-de-tu-vida. Esto era verdad cuando la expectativa de vida en el ser humano era de 35 años. En ese sentido sí tuve una mujer de mi vida. El problema es que quiero vivir otros 35. Entonces el asunto se vuelve complejo, por no decir lo menos.

Que lo mejor que podemos hacer en la vida es tener una pareja. Sin comentarios este punto.

El momento en el que el protagonista descubre que la mujer de su vida la ha tenido todo el tiempo frente a sus narices y no se ha dado cuenta; en ese instante descubre que la ama (y la persigue, etcétera). ¿No les ha pasado? Pues a mí sí. Si han leído este blog completo ya conocen el desenlace de tan cerebral decisión.

La existencia de oportunidades que te presenta La Vida. Para empezar, La Vida no es una oficina que elabore el destino de sus seis mil y medio millones de afiliados. Así que nada, uno se las inventa y se lo cree y luego cuenta eso como un triunfo o un fracaso.

Que las historias se acaban con el emparejamiento definitivo. Y no, ahí apenas empiezan; sólo que cambian de género dramático: tragedia griega, pieza inmovilista, farsa melodramática, comedia de errores trágicos, etcétera.

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La inquilina

Febrero 5th, 2008 by Felipe

Son las cuatro de la mañana y me despierta el serruchar uniforme de ronquidos. Tardo un rato en separar el sueño (seguramente algo tan incoherente que no dejó recuerdos) de la realidad. El ruido persiste.

Semanas atrás mi vecina me pidió hospedar en mi depa a su amiga: una actriz o bailarina o modelo —no sé, aún no lo tengo claro— rubia, sonriente, esbelta y desprejuiciada de veinte años; brasileña o alemana o algo así. Debe entenderse algo: cuando me lo pidió yo estaba soltero, así que accedí de inmediato.

Llegó la semana pasada, con todo su tambache de ropas livianas y adornos que dispuso en el buró. Me abrazó con fuerza inusitada y pude percibir su perfume. Me dio las gracias y un beso.

Nunca hacía ruido. De hecho jamás la veía. Sabía de que estaba viviendo conmigo porque un día dejó una toalla húmeda en una ventana, porque su montón de ropa cambiaba de orden, porque en el baño había otro cepillo de dientes, el suyo, y cremas faciales.

Pero su silencio diurno parecía tener compensación nocturna: qué manera de roncar.

Hoy por la mañana la vi, recién bañada, radiante. Al sonreír ella produce ese defecto de las viejas transmisiones televisivas en blanco y negro que dibujan el trayecto de las fuentes luminosas. No podía imaginarla roncando. No de esa manera. Vamos, es sabido que mujeres así ni siquiera van al baño nunca; tienen otro tipo de metabolismo que se supone disuelve y hace etéreo lo que consumen.

Hablamos de tonterías, y yo no sabía cómo decirle de su serruchar. Pero entonces, salió de la habitación, detrás suyo, un atleta veinteañero de mirada torva.

—Mi novio se quedó conmigo anoche —explicó ella, y su dentadura dejó un trazo luminoso en la habitación—. No hay problema ¿o sí?

En realidad sí había problema, pero eso es lo de menos: mujeres así no roncan. Aquí queda demostrado.

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En contacto con la naturaleza

Febrero 4th, 2008 by Felipe

Aunque se llama “El valle del silencio”, el rumor de las cuatrimotos lo desmiente. Los humanos nos divertimos de las formas más absurdas: manejar durante una hora y media para llegar a un bosque en franco proceso de desertificación a subirte a otra maquina de cuatro ruedas a dar de vueltas en un camino de terracería bordeado por neumáticos pintados de colores.

A eso le llaman ahora ir al campo.

Más adelante está “el valle de los conejos” , un descampado minado por heces de caballo donde conejos sólo encuentras en adobo. Saben a pollo. Nunca se sabe.

La peregrinación vehicular de ida y de regreso se acerca a la inmovilidad absoluta. Los campesinos a pie, cargados de morelianas y obleas, adelantan sin dificultad a la caravana (la orilla de la carretera es una galería de bolsas de plástico y botellas de plástico y latas oxidadas que van acumulando tierra). Por supuesto, lo primero que deseas hacer una vez que llegas a tu día de campo, es cambiar de medio de transporte. En mi caso, elegí un caballo.

El paseo de media hora es una incursión sin objetivo alguno en el bosque. Llegado un punto indeterminado de la vereda, la mujer que sirve de guía ordena dar media vuelta. Se comprende que la experiencia no involucra ningún punto de llegada sino es puro trayecto —mira los pinos, qué altos, mira las ovejitas— y, acaso, la montura —entender que durante siglos el ser humano no conocía los asientos ergonómicos y, en cambio la comodidad consistía en ir a horcajadas sobre un hervíboro.

Los diálogos captados al azar entre la multitud que siembra basuras en esos valles también sirven para defender la causa de la extinción humana:

«¡Go! ¡Go!… ¿Los caballos hablan inglés, o no?»

«Aquí deberían de construir un buen hotel…»

«Mira qué padre, sí tienen porterías.»

«Imagínate traer aquí tu moto de montaña.»

«Es padrísimo esto de salir de la ciudad y venir aquí al campo, al aire puro…»

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