La inquilina
Febrero 5th, 2008 by Felipe
Son las cuatro de la mañana y me despierta el serruchar uniforme de ronquidos. Tardo un rato en separar el sueño (seguramente algo tan incoherente que no dejó recuerdos) de la realidad. El ruido persiste.
Semanas atrás mi vecina me pidió hospedar en mi depa a su amiga: una actriz o bailarina o modelo —no sé, aún no lo tengo claro— rubia, sonriente, esbelta y desprejuiciada de veinte años; brasileña o alemana o algo así. Debe entenderse algo: cuando me lo pidió yo estaba soltero, así que accedí de inmediato.
Llegó la semana pasada, con todo su tambache de ropas livianas y adornos que dispuso en el buró. Me abrazó con fuerza inusitada y pude percibir su perfume. Me dio las gracias y un beso.
Nunca hacía ruido. De hecho jamás la veía. Sabía de que estaba viviendo conmigo porque un día dejó una toalla húmeda en una ventana, porque su montón de ropa cambiaba de orden, porque en el baño había otro cepillo de dientes, el suyo, y cremas faciales.
Pero su silencio diurno parecía tener compensación nocturna: qué manera de roncar.
Hoy por la mañana la vi, recién bañada, radiante. Al sonreír ella produce ese defecto de las viejas transmisiones televisivas en blanco y negro que dibujan el trayecto de las fuentes luminosas. No podía imaginarla roncando. No de esa manera. Vamos, es sabido que mujeres así ni siquiera van al baño nunca; tienen otro tipo de metabolismo que se supone disuelve y hace etéreo lo que consumen.
Hablamos de tonterías, y yo no sabía cómo decirle de su serruchar. Pero entonces, salió de la habitación, detrás suyo, un atleta veinteañero de mirada torva.
—Mi novio se quedó conmigo anoche —explicó ella, y su dentadura dejó un trazo luminoso en la habitación—. No hay problema ¿o sí?
En realidad sí había problema, pero eso es lo de menos: mujeres así no roncan. Aquí queda demostrado.
This entry was posted on Martes, Febrero 5th, 2008 at 4:46 pm and is filed under Teatralidad. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Febrero 5th, 2008 at 5:01 pm
Trelkovsky, ¿eres tu? ¡¡Alejate de sus vestidos, de su maquillaje y de su peluca….!!
Febrero 5th, 2008 at 6:58 pm
No le entendí, le falta material audio visual, o mejor visual… Unas fotos, pues!
Febrero 5th, 2008 at 8:17 pm
no sabía que tenías una inquilina. Vaya, vaya si eres una cajita de sorpresas…dato cultural las mujeres también roncan se echan pedos y ercuctan…pero cuando están buenísimas los hombres hacen como que no oyen…como que no las ven, pero las feas, ay de nosotras las betys…jejeje
agradezco la correción..soy una superloser
Febrero 5th, 2008 at 9:54 pm
Evidentemente no roncamos.
Febrero 5th, 2008 at 10:34 pm
Yo y mi déjà vu, te juro que tu captcha hace que se me vayan las ideas.
Ok, va de nuevo: todos tendemos (alguna vez) a roncar, es una cuestión de respiración y ergonomía (pregúntale a alguien que sepa), anyway… que gusto que tu imagen de las “mujeres así” siga intacta.
Febrero 6th, 2008 at 1:20 am
hasta “Bella” de “la Bella y la Bestia” tenía por donde hacer ruidos extraños del interior de su cuerpecito.
tu no?
eres marciano acaso?
Febrero 6th, 2008 at 2:05 am
!Hasta las mas hermosas tenemos que sacar el aire de nuestro cuerpo!… jajaja
Febrero 6th, 2008 at 8:54 am
no jamás roncamos… ni siquiera pensamos en eso
jamás despedimos olores fétidos… ni siquiera pensamos en ello
en la vida hacemos cualquier tipo de ruido grosero… ni siquiera pensamos en ello
baste decir que a veces ni siquiera pensamos… en nada!
Pero los demás, ni siquiera pueden dejar de pensar en nosotros
jajaja
Febrero 6th, 2008 at 9:23 am
Tu eres el primero que las pide yo el enecimo…fotos!!!!
Si, si, está comprobado científicamente…
Febrero 6th, 2008 at 12:23 pm
Yo siempre he tenido la convicción de que las mujeres hermosas no roncan. Y para que no me destruyan la ilusión, tengo la sana costumbre de echarlas a la calle antes de que se queden dormidas.
Febrero 6th, 2008 at 12:38 pm
No, las mujeres así no roncamos.
Febrero 6th, 2008 at 1:37 pm
a la mitad del relato ya estaba pensando que revisaras debajo de la cama. habia un polizon escondido… sin duda
asi no ronca una femina
Febrero 6th, 2008 at 2:32 pm
Si ronca… yo lo sé, es verdad lo he visto con mis propios ojitos que se han de comer los gusanos… También lo he oído!
Jé. Cómo permites esas cosas, luego tendrás ahí al fulanito experimentando el kamasutra en tus muebles vírgenes.