Pre historia
Marzo 17th, 2008 by Felipe
—¿Y ésta dónde va?
—No sé… —yo le contestaba— ¿dónde crees que vaya?
Miraba el dibujo de la caja y luego decía:
—¡Aquí va!
A veces le atinaba, a veces no. A veces quería unir la palmera con la cola del estegosaurio. O meter al triceratops a la laguna. Cuando atinaba me decía:
—¡Mira, así sí va!
De repente yo le ayudaba un poquito. Terminó de armarlo y aplaudió. Luego le dije:
—Ya tienes que irte con tu mamá. Ya es hora.
—No me quiero ir, papá.
—Ya es tiempo, ella ya te extraña y te quiere mucho.
—Bueno.
El rompecabezas de dinosaurios quedó armado sobre la duela de madera. Dinosaurios felices, de un jurásico en antidepresivos.
Eso fue el viernes. No he querido desarmarlo.
This entry was posted on Lunes, Marzo 17th, 2008 at 12:58 pm and is filed under Sentimentalismo. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Marzo 17th, 2008 at 6:15 pm
que tiernoooooooooooooooooo
Marzo 17th, 2008 at 10:20 pm
No lo hagas
Marzo 18th, 2008 at 4:17 am
Excelente post, tu parte tierna aflora aunque te niegues.
Marzo 18th, 2008 at 1:05 pm
Y cuando Felipe despertó….el dinosaurio seguía ahi.