Y a propósito de encuentros literarios…
Marzo 28th, 2008 by Felipe
(No, no se trata de un infumable encuentro de escritores o, peor, de poetas; sino de esa clase de encuentros novelescos de los que hablo en el post anterior.)
Lugar: Heladería Neve Gelatto frente al parque España.
Hora: Cerca de las ocho de la noche.
Situación: Mi hijo y yo comemos helado. Él está batido de helado de chocolate y yo, muerto de la risa. Estamos a punto de irnos.
Entra al local una joven de porte aristocrático. Cabello corto, atuendo elegante, belleza perturbadora. Mirarla provoca el siguiente efecto: el sonido ambiente desaparece.
Pide algo en la barra y se sienta en una de las mesitas de afuera. Abre su moleskine y empieza a escribir rápidamente en una caligrafía ordenada en tinta negra. Creo que era una pluma fuente.
Cuando me doy cuenta, estoy de pie, detrás del cristal, mirándola.
No sé si viene sola o si viene con el tipo que está en la barra y mira, como yo, en dirección a ella. Espero a ver si se sienta con ella. Nada. Sigue en la barra. Yo permanezco como un cretino de pie mientras mi hijo me dice papá ya vámonos.
Me lo trepo en los hombros. Ella escribe sin mirar a nadie. Paso frente a ella y prosigo hasta que me oculta la penumbra.
—¿La viste? —le digo—. Está muy guapa, ¿verdad?
—Sí, muy guapa —repite mis sílabas.
Decido dar una vuelta completa a la cuadra. Si al volver, ella está con el tipo de la barra —o con cualquier otro— me seguiré derecho. Si no, la abordaré.
En el camino mi hijo me dice que hay murciélagos, pero que son sus amigos.
Volvemos a la esquina. Diablos. Está sola. Me planto frente a ella. Mi hijo en mis hombros.
—Hola. Ehm. Mi pregunta te va a parecer estúpida, pero… tú no modelas ¿o sí?
—No, bueno, sí… a veces —o su sonrisa es hermosa incluso ante preguntas estúpidas como la mía; o en verdad que no le pareció estúpido lo que pregunté—. ¿Por qué?
Le expliqué las razones: un oscuro proyecto editorial en la revista que busca gente hermosa en la ciudad. Pero que excluía a modelos, actores, o gente que salga en los medios.
—Uy no —dice—. ¡Yo conduzco un programa de tele!
—No me digas. ¿Cuál?
Me dijo. En mi vida lo había oído. Le dije que ni modo. No servía para el oscuro proyecto editorial. Aunque igual sí era buena idea que me diera su teléfono.
Me lo dio. Ya la googleé. En efecto, es conductora de tele.
Ahora yo tengo su teléfono y cada vez que pienso si llamarla o mandarle un SMS me entra el writers block. ¿Qué hago?
This entry was posted on Viernes, Marzo 28th, 2008 at 6:42 pm and is filed under Confesiones. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

Marzo 28th, 2008 at 6:59 pm
mmm pues llamale… digo acepto darte su telefono y ademas parecia simpatica y no cretina, igual te quitas de dudas, asi tu hijo y tú pueden divertirse con una nueva amiga de a perdis, pero igual nome hagas caso soy como el dios de Fadaneli y ese dios siempre se equivoca
Marzo 28th, 2008 at 7:41 pm
Llamale y dile: “Hola, habla el tipo que traia la cabeza de un adulto entre las piernas, te acuerdas de mi?”.
Si sobrevive a dos acercamientos estupidos, casate con ella.
Marzo 28th, 2008 at 11:24 pm
Ah… parece sencillo sólo escribirle el SMS… pero es muy cierto el final del post, cuando deseas hacerlo, simplemente no sabes qué escribir.
Yo tardé 5 horas para escribir un SMS de menos de quince palabras que no decían nada :/
Extrañamente la forma más fácil sería una llamada telefónica, tu writer’s block ya no sería porque, tienes que hablar y no escribir.
Marzo 28th, 2008 at 11:57 pm
tómanos fotos a nosotras…
Marzo 29th, 2008 at 3:38 pm
totalmente de acuerdo con la srita Lata,,, yo tambièn me apunto de modelo
pues hablale nada pierdes!!
Marzo 29th, 2008 at 4:23 pm
Jajaja yo digo lo mismo que Latamoderna y Jane, te leí y pensé “un oscuro proyecto editorial que busca gente hermosa en la ciudad y que excluye modelos, actores, o gente que salga en los medios…. Mmm… pos yo!” Estás buscando en los sitios equivocados.
Yo creo que tus comentarios se van a llenar de egos autopropuestos. ¿Te mando mi teléfono?
Y como dijo Nancy, si aceptó darte su teléfono es porque quiere que la llames, no? A menos que te hubiera dado un número equivocado, en cuyo caso mejor opta por llamar antes de enviar SMS para evitar malos entendidos.
Marzo 29th, 2008 at 6:26 pm
Olvídala. Las mujeres hermosas son dañinas como el cáncer o el olvido.
Respecto a tu busqueda, ¿las personas deben ser hermosas por fuera, por dentro o ambas?
Olvídalo, de todas maneras no califico para pertenecer a ninguno de los tres grupos.
Marzo 29th, 2008 at 8:26 pm
jajajaja me encanta que el internet sea tu mejor aliado… hay felipe que vamos a hacer con esas adicciones??
yo digo que le hables, no le escribas… lanzate… chicle y pega.. tu mismo dijiste hace unos días que es bueno ampliar los horizontes..
Marzo 30th, 2008 at 1:09 am
¡Mensajito, mensajito!
Marzo 30th, 2008 at 2:01 am
Yo digo que no le hables solo mandale un SMS con tu Blog.
Marzo 31st, 2008 at 2:55 pm
¿Y si estaba escribiendo una receta familiar que le acababa de pasar su mamá? ¿Y si estaba escribiendo la lista del supermecado? ¿Y si…..?
Mejor un mensajito y que la ilusión dure más tiempo…
…Yo digo, no es nada personal…
Marzo 31st, 2008 at 5:32 pm
Usar disimuladamente a tu crío para pescar mujeres. ¡Qué bajo, qué inescrupuloso!
Oh
Escríbele el mensaje, puesn. “Yo te puedo hacer (un poco más) famosa”, dile, cerdo.