Etérea etérea
Abril 2nd, 2008 by Felipe
La mirada enorme. Era su ojo derecho un milímetro más grande que el izquierdo; pero esa asimetría también era, a su manera, perfecta. El fleco cubriéndole la frente, el cuello delgado, el vestido clásico —desconozco de marcas o diseñadores, sólo sé que me remitía a los años cincuenta—. Tenía tres pequeñas costras en el pie, alineadas, como un dibujo.
—Me caí —dijo señalándolas; y hasta ese accidente suyo parecía deliberado.
Tiene 23 años y la vida simplificada de las modelos: puede ir a cualquier ciudad del mundo. Sólo es cosa de tocar la puerta en alguna agencia del país elegido y la contratan de inmediato: es universalmente hermosa.
Yo recité mi monólogo habitual: el resumen de mi último año de vaivenes. Quizá fue por eso que. Pero no sé. Ella reía y no tenía prisa por cortar la conversación.
Tras dos horas de charla, le pregunté:
—¿Y estás saliendo con alguien?
Respondió que sí. Y ese “sí” era una disonancia.
—En realidad —explicó con voz muy dulce—, cuando me invitaste creí que era por algo de la revista… no pensé que fuera a ser un date. Lo siento.
Y sonrió.
Category: Conversaciones neuróticas | 10 Comments »
