Puertas dimensionales
Abril 14th, 2008 by Felipe
Son lo de hoy y la idea es muy sencilla: abres una puerta metálica con foquitos empotrada en la pared de tu recámara y en vez de encontrar tu escuálida colección de camisas, pantalones y zapatos, tienes una puerta dimensional que te lleva directamente a tu oficina, a tu salón de clases, al antro, a la playa, al teatro, o a la planta baja de tu edificio sin tener que pisar el ascensor, ese invento tan anticuado.
Evidentemente, esos lugares de destino también estarían equipados con su respectiva puerta dimensional que se activaría en el momento en que alguien la “llama”. Igual que el teléfono. Se pagaría una renta de uso y podrías tomarlos de regreso a tu casa cuando quieras, previo uso de claves secretas para evitar hackers que un día cualquiera entren a tu casa por la puerta dimensional de tu cocina a vaciarte el refri.
Este útil invento haría de los embotellamientos una cosa del pasado, al hacer redundantes los automóviles. ¡La ciudad volvería a ser caminable! También desaparecería el estigma de la impuntualidad que pesa sobre los chilangos. Nada de que me tocó el tráfico. De los aviones, ni hablar. Los pisos de mármol de los aeropuertos terminarían como pistas de patinaje en calcetines, lo que siempre debieron ser. También la geopolítica se disolvería. Las migraciones humanas serían interdimensionales y el término wetback se volvería incomprensible.
Por otra parte, favorecería sanas costumbres como el adulterio con las amas de casa, que ante el diálogo ominoso «¡Escóndete, llegó mi marido!», no haría falta más que activar la puerta dimensional y el casanova podría escapar tranquilamente, y en calzoncillos, a su hogar.
Con las puertas dimensionales, la expresión número equivocado tendría connotaciones enteramente distintas y daría pie a grandes anécdotas. Abrir la puerta y entrar en una habitación, desnudarte, meterte en la cama a oscuras, besar a la mujer que ahí descansa, oír un grito, las luces se encienden y te das cuenta que marcaste mal.
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Abril 14th, 2008 at 11:34 am
“Los pisos de mármol de los aeropuertos terminarían como pistas de patinaje en calcetines, lo que siempre debieron ser.”
Sabias palabras Don Felipe…
Abril 14th, 2008 at 2:02 pm
¿Y si te pierdes en el viaje? ¿Terminarías en un universo paralelo? ¿Viajando por horas? ¿Alguien apuesto de la policía de los viajes dimensionales me rescataría?
Si la respuesta a la mayoría de estas preguntas es “sí”: Wiiiiiii!!!
Si alguna es “no”: aaaaaaaaoooouuuuuch.
Abril 14th, 2008 at 7:07 pm
Me gustó la parte en la que desnudas, pregunta: y si el error no es taaaan grave?
Abril 14th, 2008 at 11:39 pm
Deberías borras esta entrada -¡para una más que me animo a leer!-, es mala y aburrida. No debió existir.
Estoy lista para las pedradas publicadas o internas, de los seguidores de Forrest Gump.
Sussy Lane Q.
Abril 15th, 2008 at 8:09 am
Que buen invento sería ese… no abría nada de intimidad, y tal vez ni calcetines necesitariamos.
Abril 15th, 2008 at 1:58 pm
no habría revueltas de taxistas, microbuseros, pilotos, etc???
jejeje
besos
Abril 15th, 2008 at 2:41 pm
“La ciudad volvería a ser caminable”, la ciudad es caminable, pedestre, para peripatéticos. El problema con las puertas multidimensionales es que no tendríamos ya por qué caminar…
Eso y que se haría un desmadre en el continuo espacio tiempo, imagínate que se descomponga tantito y llegues al lugar donde ahora es tu casa, pero 40 años antes.
Abril 18th, 2008 at 11:41 am
Mmmmmnnn… ¿cómo en Howl’s moving castle?