(por definir)

Pseudo blog pseudo literario y pseudo filosófico (favor de no escupir la pantalla al decir “pseudo”)

 
••••••••••••••••••••••••••••••••• MI ANTIGUO NICK ERA “OXIDENTE”, PERO ERA ÑOÑÍSIMO

Dromomanía

Abril 28th, 2008 by Felipe

Soy mal viajero. No entiendo la ansiedad que mucha gente tiene por desplazarse. Llenar el mapamundi de alfileres que digan: yo estuve aquí. Hacer maletas me enferma. El viaje más definitivo de mi vida, con maletas, fue sólo diez calles de distancia de mi casa. Hacer fila en el aeropuerto. Ser tratado como producto en serie. Empaquetarme en un avión (los que han estado en primera clase dicen tener otra experiencia al respecto; aunque también al final se quejen). Llegar a una ciudad desconocida, buscar un hotel. Todas esas cosas que los viajeros desesperados aman, a mí me llenan de tedio. Casi todos mis viajes han sido de trabajo: para entrevistar estrellas de cine o de rock, gente de la realeza, empresarios. Si yo planeo mi gran travesía, termino en una playa perfectamente urbanizada y sin incomodidades. No tomo fotos nunca. Si algo se me queda será en la mente, que suele desdibujar los recuerdos, mezclarlos con otro itinerario, amarrarlos a una canción en específico. Quizá escriba un poco estando fuera. Cuando regreso y leo mi bitácora me doy cuenta: lo que más me impresiona sigue siendo mirar por la ventanilla del avión ciudades diminutas o cordilleras de maqueta. No me emociona en nada ir a ver los museos o los monumentos, o hacer el peregrinaje de la vida nocturna. Lo más frecuente que me ocurre es perderme en una calle industrial, o en un fraccionamiento en donde el mayor interés turístico es un negocio abandonado de autos usados. No creo que el desplazamiento en el espacio conduzca necesariamente al desplazamiento mental. Creo más en el poder viajero de una conversación, de un libro, de una película, de una ruptura.

Por eso cuando me dicen: «A mí me encanta viajar», empiezo a mirar hacia otra parte.

Sin embargo, lo entiendo: los viajes al menos tienen la facultad de darle a las pequeñas iniciaciones existenciales de cada día, un entorno exótico, una locación más memorable que decir: eso me pasó en mi recámara. (Y pienso que tal vez sea en las habitaciones en donde he vivido donde han pasado las cosas más dislocadoras de los últimos meses.)

Sin embargo, lo entiendo: yo mismo he tenido viajes que se quedan, que no se van, por más que uno regrese a la vida de siempre.

This entry was posted on Lunes, Abril 28th, 2008 at 1:45 pm and is filed under Confesiones. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

17 responses about “Dromomanía”

  1. nancy said:

    pues aunque estes en tu recamara puedes viajar y cuando yo lo hago evito los hoteles no me gustan auqnue una de mis fantasias es vivir en uno… quiza los evito por diferentes disposiciones economicas pero medivierto mas cuando estoy lejos o rentando uncuarto es una casita…

  2. Rubas said:

    A mi me encanta viajar!!!

    Ok, ya que Felipe no está leyendo. Me apasiona ver como viven otras personas en otros lugares. El sitio necesariamente condiociona a las personas y por eso ver lugares diferentes es entender el mundo en una forma completamente diferente.

    Y me encanta tomar fotos. Capturar un pedazo de realidad que de cualquier manera (en papel o no) se irá transformando.

  3. Don Rul said:

    A mí me encanta viajar. Pero sobre todo disfruto los viajes en los que uno no necesita moverse de su asiento. Los que pueden comenzar con una mirada, una gota de agua o un psicotrópico adecuadamente suministrado. Esos que te dejan diciendo “qué buen viaje” con voz reptilesca.

  4. 000.1% said:

    Cada vez que te leo viajo, y me encanta.

  5. 000.1% said:

    Cada vez que te leo viajo, y me encanta…

  6. Ana said:

    A falta de viajes otras cabezas

    me gusta

  7. wenperla said:

    Qué bicho más raro eres, Felipe. Por eso me gustas.

  8. Chosty said:

    «A mí me encanta viajar»

    :/

  9. Kary said:

    ¡Este viaje es extraordinario, tanto como el viajero -sí, tú Felipe, no te hagas-!

  10. Jeniffer said:

    Viajar es fabuloso, aunque no a todos tiene por que gustarle… mezclarte con las personas del lugar, comer los platillos típicos, y dejar huella en papel de tus sentimientos en ese momento es importante.

  11. sabina said:

    Ay Felpas! y yo que estaba a punto de enviarte unos tiketes a Suiza para presentarte a una chica linda de ojos negros que ama tu blog…ni modo tú te lo pierdes.

    Por cierto cuando viajé contigo tuve otra impresión. Era ficción ?

  12. Kat Morales said:

    viajar me hace sentir que tengo una vida interesante, llena de aventuras…

  13. monstruo said:

    y yo crei que era amargada…

  14. Latamoderna said:

    Ahora entiendo por qué crees que Morelia está del otro lado del mundo. El mapa mundi, aunque sea para saber de qué nos hablan, ¿no? Je.

  15. salaverga said:

    Verdad? Para que quiero ver la estatua de san Pierre o donde cagó Benito Mussolini? Al bar se ha dicho

  16. Jane said:

    A mi si me gusta viajar y todo el show que conlleva, me encanta conocer nuevas ciudades y me deprime no salir al menos una vez al año de vacaciones :)

    saluditos!

  17. Patricia said:

    En definitiva, a mi viajar, ya me da hueva.

    Odio hacer las maletas, prefiero pagarle a alguien para que “me las haga” ¿No te interesa un empleo de medio tiempo?

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