Ya nadie duda que el blog es un nuevo idioma literario —a la par que la novela, el cuento, el teatro, los poemas rimados en “ar” o los libros de autoayuda—. Yo me he enfocado a su estudio durante meses. Esto me ha permitido establecer una serie de géneros que los blogueros mexicanos cultivan con especial ahínco. No son todas las formas del blogueo, pero estos son más que suficientes para empezar. Van en orden alfabético:
• Ardillismo político: blogs en favor de La Causa. Jamás ofrecen argumentos convincentes al lector ajeno a tal movimiento (a quien de entrada consideran traidor). Sus posts denostan al usurpador, profieren cursiladas sociológicas y endiosan al legítimo al mismo tiempo.
• Ardillismo romántico: dedicados a reclamarle con suma ardidez a la persona que los maltrató en el amor. Dejan de postear en cuanto encuentran un sustituto o se reconcilian; pero antes, publicarán textos infumables en los que ensalzan hasta la náusea a su pareja en turno.
• Azotaduría: exabruptos del bloguero sin otra finalidad que hallarle sentido a su depresión. Protoliteratura emo. El pesimismo, siempre presente, en el mejor de los casos tiene ecos de Cioran… y de nadie más porque ya es mucho haber leído de Cioran dos o tres aforismos.
• Chistología: ejercicios de humorismo creados por comediantes introvertidos (si fueran extrovertidos no estarían blogueando).
• Egocracia: el concepto del autor como creador de un universo llevado al provincianismo del mundo virtual. Género cultivado por perdedores, inadaptados y resentidos. Casi cualquier bloguero.
• Etilismo: recolección de anécdotas absurdas favorecidas por el embrutecimiento alcohólico. El bloguero está eternamente fascinado por el efecto que la cerveza, el mezcal o el vodka tienen en su inteligencia. Amplio uso de palabras como “verga”, “curar”, “morras”, “pistear”…
• Extranjería: tratados virtuales de la nostalgia light escritos por alguien que no tiene la menor intención de regresar. Hablan con extrañeza de los usos y costumbres de la ciudad adoptiva. Aspiran aunque jamás se parecen a Cortázar.
• Geekadas: reiteraciones en torno a temas que sólo interesan a personas con una vida sexual de insatisfactoria a inexistente: el anime, las macs, Star Wars, el futbol, el Señor de los Anillos, el indie, youtube, los cómics…
• Letreromanía: coleccionismo fotográfico de anuncios mal escritos, absurdos o simplemente folclóricos. En este país de analfabetas, esos letreros abundan… así como los blogs dedicados a mofarse de ellos.
• Poético-eroticoide: de extensa difusión entre blogueras. Mientras los hombres se fascinan por el alcohol, ellas están perplejas ante su propia sexualidad. Es muy comprensible, pero desgraciamente no es porno. Escriben poemas predecibles con alusiones a tus ojos, tus labios, tu espalda, tus manos —que recorren mi… etc—. Sienten que el personaje de La Maga fue escrito pensando en alguien como ellas.
• Poético-unicórnico: igualmente extendido entre las mujeres. Ponen en su foto de perfil —o en cualquier otro rincón de su blog— la imagen de un unicornio, de un hada, de un elfo, o de un gnomo. Ignoro en qué les beneficia esa iconografía. Los posts aburren y hablan de cosas intangibles —la luna, la noche, la tristeza, la fuerza interior—. Cuando su novio las deja, dedican varias entradas a autoterapearse.
• Solucionismo: género cultivado por autores tan al borde de la neurosis que sus posts son un recordatorio de que deben ser optimistas, que la vida tiene una finalidad alegre, que la energía positiva atrae energía positiva, y cosas por el estilo. Se nota que ser felices les cuesta un trabajo enorme.
• Pseudo-literatura: textículos pretenciosos provenientes de autores que creen que las editoriales deberían tratarlos de mejor manera. Escriben una novela que nunca van a terminar. Se creen malditos, han leído a Bukowski y creen que Chinaski les hace justicia.
• Quepedoconelsexoopuestismo: reflexiones domésticas en torno a la guerra de los sexos desde el confuso punto de vista de quien está en la trinchera. Siempre en busca de pareja, nunca la consiguen; y cuando lo logran, sus ligues se enteran de que están siendo comentados en un blog.