(por definir)

Pseudo blog pseudo literario y pseudo filosófico (favor de no escupir la pantalla al decir “pseudo”)

 
••••••••••••••••••••••••••••••••• MI ANTIGUO NICK ERA “OXIDENTE”, PERO ERA ÑOÑÍSIMO

Breve tratado sobre el funcionalismo

Julio 21st, 2008 by Felipe

Hemos visto que las corrientes estéticas empiezan en una cosa y acaban en otra que nada tiene que ver.

Por ejemplo, el Arte Gótico levantó algunas de las más impresionantes catedrales europeas durante la Edad Media y 800 años después ha derivado en el uso de gabardinas de terciopelo negro, botas de minero, camisas de holanes y la cara maquillada como un mimo triste.

El Romanticismo produjo en el siglo XIX los estudios para piano de Chopin y todos los cuentos de Edgar Allan Poe; 130 años después ya se había convertido en las canciones de Daniela Romo, Lucía Méndez o Arjona.

Eso mismo pienso hacer aquí con el Funcionalismo. Como ustedes saben, comenzó como una vanguardia del diseño arquitectónico en la cual la forma estaba supeditaba a su funcionalidad. A principios del siglo XX tuvo su mayor expresión en la escuela de la Bauhaus y ahora, 100 años después, ha llegado a la psicología.

Los funcionalistas, para acabar pronto, son personas cuyo común denominador es: no se juntan conmigo nunca, (excepto que quieran aparecer en Chilango; aquí un ejemplo). Comparten también algunas otras características: su vida es altamente funcional (de ahí su nombre), sus decisiones son funcionales, sus amores son funcionales. Tienen vidas exitosas y predecibles, conversaciones intrascendentes, y no leen este blog ni ningún otro.

Puedo detectar de inmediato la funcionalidad de una chica linda. El método es bien simple: si paso frente a ella todos los días y nunca me dedica una mirada ni por equivocación; ella es funcional, sin duda alguna.

This entry was posted on Lunes, Julio 21st, 2008 at 1:18 pm and is filed under Entendimiento humano. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

3 responses about “Breve tratado sobre el funcionalismo”

  1. pablo said:

    ¿Este blog es funcional?

  2. "Jhon Brando" said:

    Llegue aquí por casualidad y me llevé una grata sorpresa. Siempre he creído que cuando una totalidad cae, invariablemente una nueva tiene que surgir, como ejemplo podemos citar la desaparición del Expresionismo y la llegada del Impresionismo o como el Romanticismo se convirtió en la antítesis del Realismo etc. Como sea, el arte siempre será un deleite.

    Pienso que lo “disfuncional” es más disfrutable: lo bizarro, lo kitsch, lo surrealista tienen ese toque incomprensible que llama la atención e invita a descubrirles; es como esa dama no muy agraciada estéticamente pero que te mueve algo en la cabeza. Saludos.

    “BUENAS NOCHES, BUENA SUERTE”

  3. cin said:

    supongamos entonces que decidimos que alguien es, oh sí, funcional. ¿Qué hacemos con él? ¿Lo admiramos como una obra de los Chapman? ¿Nos asombramos ante él por su avance en el tiempo como si fuera un edificio de Mies Van de Rohe?

    Digo, si decides que es funcional tampoco vale la pena darle tu teléfono… no, supongo que no.

    Uf, qué tristecita.

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