(por definir)

Pseudo blog pseudo literario y pseudo filosófico (favor de no escupir la pantalla al decir “pseudo”)

 
••••••••••••••••••••••••••••••••• MI ANTIGUO NICK ERA “OXIDENTE”, PERO ERA ÑOÑÍSIMO

Archive for the 'Netas del planeta' Category

Del método para fabricar el amor, parte III

Junio 30th, 2008 by Felipe

Muchos años después, cuando redactaba mi primera novela, consideré que, como el método había probado su éxito, debía estar de alguna manera en ese texto. No tenía nada que ver con la historia (dos músicos que sin conocerse y en distintos lugares del planeta componen al mismo tiempo la misma obra musical), pero logré —con dificultad, debo decirlo— que uno de los personajes lo desarrollara para seducir a su alumna de piano.

La parte teórica de ese método está enunciada en ocho principios o axiomas. Llevarla a la práctica es otro cuento.

1. La gente nunca sabe lo que quiere; y no sabe que no sabe.
2. La gente sólo ve lo que quiere ver.
3. A todo el mundo hay que sobarle el ego: el ego propio es algo que la gente ve como le conviene verlo.
4. A toda la gente le gusta presumir que es muy coherente y le cuesta mucho trabajo saber que no lo es.
5. Si hay que decidir algo de prisa, la decisión siempre será emocional, no racional.
6. Todo ser humano busca un futuro promisorio.
7. Todo ser humano está dispuesto a creer en absolutos.
8. El futuro promisorio y los absolutos son retórica pura.

Quien sea lo suficientemente cínico como para actuar bajo estos preceptos verá florecer el amor ante sus ojos.

—Son todos —dice Julio Gris, el personaje de mi novela, tras exponer los axiomas—. Apréndetelos. Una vez que lo hagas y los apliques, lo demás es cuestión de sacar tus conclusiones y darte un tiro, o coger con cuantas mujeres u hombres quieras.

Ah, el ser humano. De haber sabido que todo era tan fácil. Mi mesera tenía un novio, o algo por el estilo. ¿Funcionaría mi método incluso bajo esas circunstancias adversas? Tenía que intentarlo…

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El deseo sexual

Junio 14th, 2008 by Felipe

Buda lo sabía perfectamente, y alcanzó el grado de Iluminado el día que se salió del jueguito. Ese día vio a los seres humanos como lo que eran.

Yo lo supe hará unos cuatro años, el día que fui a un tabledance como chaperón de siete compañeras de mi trabajo. «¡Siempre he querido ir a un téibol!», me decían. «Ándale, acompáñanos, que si no mi marido no me va a dar permiso.»

Y ahí me tienen, sin saberlo, en el camino de mi fugaz iluminación.

Cuando vas a un table acompañado de tus amigotes, la testosterona se desata y el asunto es muy simple: te comportas como el verdadero animal que eres. Bebes en grandes cantidades. Gritas obscenidades o poemas a las chicas. Imaginas que la morena que te ha hecho todo lo que acaba de hacerte está secretamente enamorada de ti y, para comprobarlo, le compras más boletitos. Termina la noche cuando se acaba el dinero. Compruebas, con dolor, que la morena no te quería a ti sino a tu dinero. Y vives todo eso, pero en cierta medida, no te das cuenta.

Pero acá eso no sucedía: acompañar a siete mujeres a un tabledance —entre ellas a tu jefa en el trabajo— no es el mejor ámbito para que la testosterona se desate. El Buda seguramente vivió algo similar en su camino hacia la sabiduría. Sin testosterona, un tabledance no es sexy. Uno mira las cosas como son. A las chicas les sale celulitis y comienza a importarte que se las hayan operado. Ves la miseria humana. Miras la debilidad babeante de los demás hombres, sometidos por una jovencita desnuda, sentada a horcajadas en sus piernas. Miras a las mujeres que te acompañan y te resultan extrañas. Entiendes la tristeza y la soledad. Bebes compulsivamente porque tanta realidad no se tolera. Pero ya es tarde: ya estás iluminado.

El resto de tu vida sabrás que la culpa de todo la tiene el deseo. Imaginas una vida sin deseo sexual. Parecerá aburrida, infumable, pero verías las cosas como son, pensarías claramente, leerías montones de libros, escribirías tratados definitivos sobre cualquier tema, alcanzarías niveles de sabiduría inconcebibles.

Desde ese día no he vuelto a un tabledance, dejé de creer en el budismo y dejé de creer en la realidad. Pero sé que si volviera a uno de esos antros y me dijeran:

—¿Quieres que te baile, guapo? —y me lo preguntaría una rubia que no lo es: se le verían las raíces, tendría los senos duros, imposibles.
—¡Por favor! —le rezaría— ¡Por favor! —porque antes que iluminado, siempre será mejor vivir infatuado.

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Las coincidencias dejan de funcionar en la Condesa

Junio 12th, 2008 by Felipe

Era 1996 y la Condesa era todavía una anomalía urbana: un pequeño pueblecillo de habitantes extrovertidos y sensibles que no molestaban a nadie y eran atendidos por meseras delgadas y de moral imprecisa que estudiaban letras, danza o arquitectura.

Yo acababa de leer Rayuela y las novelas de Paul Auster, por lo tanto, creía en las coincidencias. Y esas casualidades florecían ante mí. Y las meseras hablaban de poesía y citaban autores que yo no conocía. Cada encuentro casual me perturbaba. Pensaba en las implicaciones metafísicas. Todo era una novela.

Pasó el tiempo y conocí que es estadísticamente muy probable que ocurra una coincidencia si se dan las siguientes condiciones:

• Una área bien delimitada (por ejemplo, hum, la Condesa)
• Una población definida (por ejemplo, ajem, los condechis)
• Una temporalidad determinada (¿el horario del cafecito en las tardes? ¿el horario propio para el antreo?)

Lo demás era literatura.

Por eso hoy, cuando en la Roma (donde vivo), o el la Condesa (que procuro evitar) ocurre un encuentro casual e inesperado, ya no me perturba. Me da risa pensar que antes me afectaba. Pero si veo que la otra persona lo considera una casualidad enorme, no la voy a defraudar, le daré pretextos literarios para que siga pensando que ese encuentro tenía un sentido que nos trasciende. Y disfrutaré ver cómo cree ciegamente en esas pamplinas.

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Todos tenemos un pasado

Junio 7th, 2008 by Felipe

En el colmo del azote, le digo a mi psicóloga:

—He desperdiciado toda mi vida: no aproveché mi niñez, no aproveché mi adolescencia, mi universidad, mi vida de casado y ahora no puedo disfrutar de mi hijo…

Ella me vio con profunda pereza.

—La primera vez que me dijo eso, hace meses, hasta sentí compasión por todo lo que había sufrido. Ahora que usted siga en esto ya es chantaje. Ya déjelo así. Ni modo, no va a cambiar el pasado. Si quiere puede dejar que le afecte. O no. Preocúpese mejor por no desperdiciar lo que le queda de vida. ¿Qué va a hacer?

Me sentí capturado por uno de esos argumentos de solucionismo fácil y flagrante: vive el presente; vive el momento; vive el ahora —ese tipo de cosas que detesto—. Pero, rayos, tenía razón.

—Todos tenemos un pasado —me dijo, casi me bostezaba—. Ni modo.

Luego pensé en este blog: este catálogo-web de las variables de mi autovictimización. Si dejara de azotarme se volvería aburridísimo.

Hola queridos lectores, hoy tuve un día maravilloso y le sonreí a la vida, agradecí mis bendiciones y no tuve mayores problemas (y remato con tres signos de admiración, que es lo que corresponde a ese tipo de post felices).

Sería monstruoso.

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Latitud, 0 grados

Mayo 23rd, 2008 by Felipe

Acá todo es neblina y lluvia en un escenario que se repite en toda Latinoamérica: edificios cúbicos, casas grises, comercios de medio pelo. Los años ochenta igualaron el continente. Hace frío.

Estar a la mitad obliga a mixturas extrañas. Los nombres son bilingües: Wilmer Pérez, Áxel Robledo. Los estoy inventando, pero son así. Expresan su peso corporal en libras, pero miden en metros y kilómetros. Juran que hay invierno y verano: es mayo y veo montañas nevadas cuando la neblina se despeja. El acento al hablar suena a mexicano, a chileno, a peruano, a colombiano, vosean y dicen tú y usted sin distinción.

El presidente quiere imponer la ley mordaza, considera a los medios como libertinos, quiere cambiar la constitución, quiere mantenerse en el poder el mayor tiempo posible, quiere volver expropiables todos los territorios. En nombre del Pueblo.

Es como estar en México. Quizá en Toluca.

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Géneros del blog

Mayo 6th, 2008 by Felipe

Ya nadie duda que el blog es un nuevo idioma literario —a la par que la novela, el cuento, el teatro, los poemas rimados en “ar” o los libros de autoayuda—. Yo me he enfocado a su estudio durante meses. Esto me ha permitido establecer una serie de géneros que los blogueros mexicanos cultivan con especial ahínco. No son todas las formas del blogueo, pero estos son más que suficientes para empezar. Van en orden alfabético:

Ardillismo político: blogs en favor de La Causa. Jamás ofrecen argumentos convincentes al lector ajeno a tal movimiento (a quien de entrada consideran traidor). Sus posts denostan al usurpador, profieren cursiladas sociológicas y endiosan al legítimo al mismo tiempo.

Ardillismo romántico: dedicados a reclamarle con suma ardidez a la persona que los maltrató en el amor. Dejan de postear en cuanto encuentran un sustituto o se reconcilian; pero antes, publicarán textos infumables en los que ensalzan hasta la náusea a su pareja en turno.

Azotaduría: exabruptos del bloguero sin otra finalidad que hallarle sentido a su depresión. Protoliteratura emo. El pesimismo, siempre presente, en el mejor de los casos tiene ecos de Cioran… y de nadie más porque ya es mucho haber leído de Cioran dos o tres aforismos.

Chistología: ejercicios de humorismo creados por comediantes introvertidos (si fueran extrovertidos no estarían blogueando).

Egocracia: el concepto del autor como creador de un universo llevado al provincianismo del mundo virtual. Género cultivado por perdedores, inadaptados y resentidos. Casi cualquier bloguero.

Etilismo: recolección de anécdotas absurdas favorecidas por el embrutecimiento alcohólico. El bloguero está eternamente fascinado por el efecto que la cerveza, el mezcal o el vodka tienen en su inteligencia. Amplio uso de palabras como “verga”, “curar”, “morras”, “pistear”…

Extranjería: tratados virtuales de la nostalgia light escritos por alguien que no tiene la menor intención de regresar. Hablan con extrañeza de los usos y costumbres de la ciudad adoptiva. Aspiran aunque jamás se parecen a Cortázar.

Geekadas: reiteraciones en torno a temas que sólo interesan a personas con una vida sexual de insatisfactoria a inexistente: el anime, las macs, Star Wars, el futbol, el Señor de los Anillos, el indie, youtube, los cómics…

Letreromanía: coleccionismo fotográfico de anuncios mal escritos, absurdos o simplemente folclóricos. En este país de analfabetas, esos letreros abundan… así como los blogs dedicados a mofarse de ellos.

Poético-eroticoide: de extensa difusión entre blogueras. Mientras los hombres se fascinan por el alcohol, ellas están perplejas ante su propia sexualidad. Es muy comprensible, pero desgraciamente no es porno. Escriben poemas predecibles con alusiones a tus ojos, tus labios, tu espalda, tus manos —que recorren mi… etc—. Sienten que el personaje de La Maga fue escrito pensando en alguien como ellas.

Poético-unicórnico: igualmente extendido entre las mujeres. Ponen en su foto de perfil —o en cualquier otro rincón de su blog— la imagen de un unicornio, de un hada, de un elfo, o de un gnomo. Ignoro en qué les beneficia esa iconografía. Los posts aburren y hablan de cosas intangibles —la luna, la noche, la tristeza, la fuerza interior—. Cuando su novio las deja, dedican varias entradas a autoterapearse.

Solucionismo: género cultivado por autores tan al borde de la neurosis que sus posts son un recordatorio de que deben ser optimistas, que la vida tiene una finalidad alegre, que la energía positiva atrae energía positiva, y cosas por el estilo. Se nota que ser felices les cuesta un trabajo enorme.

Pseudo-literatura: textículos pretenciosos provenientes de autores que creen que las editoriales deberían tratarlos de mejor manera. Escriben una novela que nunca van a terminar. Se creen malditos, han leído a Bukowski y creen que Chinaski les hace justicia.

Quepedoconelsexoopuestismo: reflexiones domésticas en torno a la guerra de los sexos desde el confuso punto de vista de quien está en la trinchera. Siempre en busca de pareja, nunca la consiguen; y cuando lo logran, sus ligues se enteran de que están siendo comentados en un blog.

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Ideología

Abril 11th, 2008 by Felipe

Las mejores ideas se te ocurren justo en los lugares donde no tienes manera de anotarlas.

Las ideas geniales que se te ocurren mientras duermes, al despertar son inexplicablemente absurdas.

Hay ideas sutiles, que sólo adquieren sentido bajo determinada configuración del polvo que flota en el aire. Cuando intentas expresarlas son incomprensibles.

Hay ideas que sólo a ti te obsesionan, y cada vez que emprendes un trabajo creativo intentas introducirlas a como dé lugar. Cuando lo haces como tu sello personal se ve forzado y cuando lo haces sin darte cuenta, todo mundo nota tus flaquezas.

Pero hay ideas-escote que son, básicamente, como los escotes: una vez que lo presencias o que te dicen que se manifestó uno con tales y tales características y profundidad, esa idea quedará fija en tu mente todo el día e impedirá que entren otras ideas en tu mente.

Los escotes son, básicamente, una idea profunda.

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Intenso

Enero 31st, 2008 by Felipe

El verbo de moda es “intensear”. Como la Real Academia no lo registra, propongo una definición apresurada: acción de enfocar la conversación en subjetividades sentimentales.

Despierta mi curiosidad cómo nos relacionamos con lo “intenso”. En latín refiere estrechez, constricción. Evoca la imagen de aguas que incrementan su presión al pasar por un cauce más estrecho: la fuerza del caudal se intensifica. Pero eso está lejos de nuestra moderna intensidad.

“Vive la vida intensamente” es un slogan setentero que popularizó Napoleón, el cantante. Y los solucionistas se han encargado de llevarlo como bandera. Al parecer la vida plena está relacionada con vivir intensamente.

Se supone que un monje budista en perfecta concentración en su yo trascendental (sea lo que sea que sea eso), está viviendo intensamente. También vive intensamente una pandilla de veinteañeros que durante una semana se entrega al desenfreno y luego ninguno de ellos recuerda lo que hicieron.

De mí he escuchado decir que soy muy intenso. Nunca he escuchado lo contrario de mí. Lo dicen como un defecto.

Lo reconozco, intenseo más de lo que la decencia admite. (Por ejemplo, este post y casi todos los anteriores.) Es un mecanismo de defensa: me da tanto miedo la vida que reflexiono in situ sobre lo que vivo porque sólo hasta que lo interiorizo es que he logrado vivirlo. Mientras tanto, no vivo.

Las personas que viven sin la voz de un comentarista en la mente, narrando y opinando sobre su vida me dan mucha envidia.

Mi vida tiene voz en off. ¡Qué intenso!

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Introducción al Solucionismo

Enero 10th, 2008 by Felipe

Si algo me dejaron en claro mis clases de filosofía en la universidad es que, pese a que el ser humano se ha preguntado por milenios su papel en el universo, nunca lo ha tenido muy claro…

…hasta ahora.

Así es, la buena noticia es que la generación actual será recordada por haber descubierto las sencillas verdades que justifican nuestra función en el cosmos, el sentido de la vida, el secreto de la felicidad y la sonrisa colgate.

Estas máximas —parafraseadas de una multitud de comentarios de los lectores en este humilde blog— lo demuestran. A falta de un nombre que aglutine esa nueva religión humana, me he apresurado en bautizarla como Solucionismo.

Meditemos profundamente y digamos adiós a nuestra angustia existencial de una vez para siempre con estas frases que con profunda admiración recolecto:

«Nuestro egoísmo se ha exacerbado y la vida en pareja exige eliminar nuestro individualismo.» —Gado

«Sólo cuando nos valoremos, tendremos a esa persona especial en nuestras vidas, y así seremos dos enteros caminando juntos por la vida.» —Jennifer

«Coquetear con la muerte no es tan sinónimo de vida como lo es vivir la vida como tú quieres vivirla.» —Wenperla

«Todo tiene su razón de ser y ahora sólo toca aprender, es hoy una buena oportunidad.» —Reyna

«Es mejor tener una idea algo borrosa del futuro y concretar los semiplanes sobre la marcha.» —Lilián

«Todo lo que uno busca está dentro de uno mismo.» —Reyna, nuevamente

«De vez en cuando es necesario ser un poco irresponsable y disfrutar de las pequeñeces de la vida.» —Yomerit@

(Ya sé, ya sé; soy un asco.)

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Recomendación

Diciembre 21st, 2007 by Felipe

Este link lo puso Don Rul en su blog. Es esa clase de videos que urge que todos veamos y linkeemos en nuestro blog y lo mandemos por correo y así:

http://www.storyofstuff.com/

Está en inglés y dura 20 minutos. Pero igual vayan.

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Neteando

Diciembre 13th, 2007 by Felipe

Epitafio realista: «Más que tener lo que quiso, tuvo lo que pudo.»

En su testamento, el occiso pidió agregar: «Casi todo lo que pudo, no lo quiso.»

Grafitti de un visitante al panteón: «Querer NO es poder.»

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Cadena alimenticia

Diciembre 2nd, 2007 by Felipe

A quiere con B, que quiere con C, que quiere con D, que no se decide entre E y F —en realidad E quiere con F, y F con G, que quiere con H, que anda con I, que le pone el cuerno con J, que también se divierte con K, L, M, N y en las vacaciones en España, con Ñ; pero secretamente y sin remedio ama a O, que no ha superado a P, que lo dejó por Q, que ya se hartó y por las madrugadas le llama a R, que estaba en la cama con S y con T, que trabajan para U que sale con V que quiere con W, que quiere con X, que quiere con Y, que quiere con Z, que quiere conmigo, pero soy onanista.

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Consejos para el amigo en desgracia

Noviembre 24th, 2007 by Felipe

Dos de la mañana. El lugar era diminuto y atestado de adultos, la mesita estaba sucia. En un monitor proyectaban el video de un concierto de Madonna que por momentos sincronizaba —mera casualidad— con la mala música del antro.

Y en medio de eso, mi amigo, con el enésimo vodka tonic en la mano. “No quiero regresar a casa, porque voy a estarle mandando mensajitos y pendejadas. Quiero regresar a casa fundido de pedo, no saber ni cómo llegué.” En fin, que me puse a darle consejos. Algo así:

“El chiste aquí es que no importa qué tan patán hayas sido, nunca te arrepientas de ni madre.”

“Si se volviera a repetir la escena y ella hiciera lo que hizo y todo lo mismo, ¿habrías reaccionado igual de mal? Si sí, ya ni le pidas perdón, es que así eres, güey. Más bien acostúmbrate. Ora que si no sabes por qué lo hiciste y se te botó la canica, pues sí ve y ruégale; pero si esa es tu manera natural de reaccionar y hasta la justificas, entonces mejor ve a terapia y en unos cuatro años ves qué onda.”

“Tú única esperanza es que ella se la pase realmente mal sin ti para que tengas probabilidades de regresar. Porque si se la pasa mejor sin ti, ya valió madres.”

“La otra es que te valga madre y a toda costa busques pasártelo bien tú, así ella igual regresa, igual no, pero tú estás chido.”

“El chiste, el chiste, es que ella regrese a rogarte a ti, güey, no al revés.”

“Ya la perdiste, cabrón, mejor vamos a un table.”

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Las ciudades imaginarias

Noviembre 10th, 2007 by Felipe

Hace cuatro o cinco años fui a una fiesta en un penthouse al sur de la ciudad. Por azares que no voy a detallar aquí, en el auto viajábamos mi ex mujer, Alfonso Arau (el director de esa joya incomprendida, Zapata) y yo, que iba manejando.

A la fiesta asistieron mujeres con la piel ajada, los senos operados y bótox. Los hombres se peinaban hacia atrás, tenían la camisa abierta, cadenas de oro. Todos actuaban como veinteañeros. Todos tenían más de cuarenta.

El anfitrión había vivido su momento de gloria en el sexenio de López Portillo. Era amigo del hijo de Hank González y por esa razón, a los diecinueve años le dieron un puesto de asesor de algo. En realidad se dedicó a viajar con chofer y a levantar jovencitas, a las que paseaba por una ciudad que era suya, mientras le hacían sexo oral.

—Yo nomás llamaba y me cerraban las calles para que yo pasara.

En una pared del pasillo había un cuadro con fotos de él, de los años ochenta. En todas posa con chicas que muestran la banda cruzada que las acredita como Señoritas participantes de concursos de belleza. Algunas señoritas se repetían, ya sin banda, en distintas playas del país, como parejas del anfitrión.

Ayer fui a la fiesta de inauguración del departamento de un amigo. Yo no sabía cómo llegar, me dio indicaciones por teléfono. Me condujo a una calle que me pareció conocida: la misma donde estaba el penthouse. Me pareció evidente que el edificio al que iríamos no sería el de junto, ni el de enfrente, ni el de la esquina. Tuve la certeza de que sería en el mismo edificio. Así fue.

Sólo he ido dos veces a esa colonia al sur de la ciudad. De todas las calles y edificaciones que tiene, únicamente he ido a ese edificio.

En mi teoría, todas las ciudades son imaginarias. Avenidas distantes unas de otras en nuestra mente hacen esquina. Por eso siempre se reiteran sólo algunas calles, sólo algunas casas, sólo algunos edificios. El resto es una escenografía. Una calle en Manhattan puede continuar en Buenos Aires. Con la gente ocurre igual: nuestra ciudad imaginaria tiene sus habitantes específicos, a los que tarde o temprano vas a conocer, a los que encuentras en todas partes, no importa que tan lejos vivan, son tus vecinos.

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Perlas de filosofía prepúber

Noviembre 6th, 2007 by Felipe

A los 11 años yo era un niño sabio. Las hormonas todavía no hacían sus estragos y yo miraba la vida sosegadamente. Después todo ha ido cuesta abajo; cada día soy más primitivo.

He aquí algunas de las cosas que, recuerdo, yo pensaba a esa edad:

• A Galileo lo castigó la Inquisición por pura flojera de tener que cambiar de orden todos los planetas y los libros. Cuando llega alguien a cambiarte todo lo primero que sientes es mucha flojera.

• Un hombre es más feliz estando sólo. No necesita a las mujeres más que para tener hijos, pero eso tampoco es necesario.

• Si hay algo inexplicable, los extraterrestres están detrás de eso.

• Programar una calculadora es el trabajo más aburrido del mundo: le tienes que enseñar que 1+1=2, 1+2=3, 2+1=3, 2+2=4, 1+3=4, 3+1=4… lo bueno es que una vez que se lo aprende, ya no se equivoca.

• Hay mujeres a las que les gusta salir encueradas en las revistas y otras a las que no. Lo raro es que nos guste verlas encueradas.

• Los adultos hacen con mucho orgullo cosas muy estúpidas: la guerra, fumar, emborracharse, enamorarse, trabajar.

• Como tengo buenas calificaciones, eso significa que cuando sea grande voy a tener mucho dinero.

• Yo nunca me voy a casar.

• Las canciones de adultos son muy tontas: sólo hablan de amor, ¿porqué si a los compositores se les ocurre hacer una canción sobre cohetes espaciales entonces es una canción para niños?

• Los adultos creen que los niños somos tontos. Pero es al revés.

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Holocronía (parte 2)

Octubre 25th, 2007 by Felipe

(Del griego όλος, totalidad, completo y χρόνος, tiempo.)

Advertencia: Esta teoría carece de validez científica o filosófica. Ni siquiera merece el nombre de teoría. Sin embargo, acomoda la realidad en una simetría que por momentos me gustaría que fuera cierta.

  1. El tiempo es la cuarta dimensión del espacio.
  2. Vemos el tiempo siempre en un mismo sentido: primero las causas, luego los efectos.
  3. Lo percibimos conforme transcurre pero, si nuestra percepción fuera en cinco y no en cuatro dimensiones, podríamos ver el tiempo en su totalidad.
  4. Si observáramos el transcurso de nuestra vida como totalidad, veríamos un mapa con accidentes geográficos: cruces con el transcurrir de otras personas; separaciones; y al final del mapa el corte intempestivo con la ruta de un camión que no frenó a tiempo; o con la trayectoria de una bala; o contra el piso inmóvil luego de caer diez niveles; o la paulatina devastación de una enfermedad.
  5. Percibimos los efectos de un evento porque podemos rastrearlo hasta sus causas.
  6. Pero visto como totalidad, no hay manera de distinguir una causa de un efecto: todas forman parte del mismo cuadro.
  7. Incluso, visto en sentido inverso, los efectos serían origen de las causas; y las causas consecuencia de los efectos.

¿Qué tal que un día cualquiera uno percibe el efecto de una causa que aún no ha sucedido?

En el verano de 1991 caminé por un eje vial que por entonces yo no sabía que se llamaba avenida Coyoacán, y vi en un patio dos malteses y un alaskan. Vi una casa con la pintura deslavada. Entonces recordé un episodio de mi vida que aún no me había sucedido.

Como no tenía recuerdos previos que me permitieran rastrear el origen de la desazón que me producía aquella casa, lo asocié con otra cosa: qué mal vivir en un eje vial, tengo una amiga que vive en un eje vial y tiene muchos perros. (Meses después comprobé que ella nunca tuvo dos malteses y un alaskan, pero yo vi en ese patio que me resultó inexplicablemente familiar a esos tres perros y mi menté acomodó ese recuerdo equívoco.)

Ahora, cada vez que paso por avenida Coyoacán y veo esa casa, puedo recordarlo todo; pero esa tarde no supe por qué me detuve precisamente en esa casa. Si miráramos el tiempo como un mapa, veríamos que detenerme ante esa casa es consecuencia de lo que vendría después.

¿Y qué decir de la Chica Linda A? Bien mirada, no era tan hermosa; a muchos los dejaba indiferentes. Pero a mí me perturbaba mucho antes de conocer siquiera su nombre. En una visión holocrónica, esa perturbación se explica por todo lo que sucedería meses más tarde con ella.

La holocronía también aporta otra explicación al enamoramiento súbito: es un recuerdo del futuro.

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Holocronía (parte 1)

Octubre 24th, 2007 by Felipe

Crecí en un metasuburbio de ciudad Satélite que se llama Las Alamedas. La Ciudad de México era algo tan lejano que prácticamente no existía. Si la visitaba no entendía de rumbos ni colonias: veía un homogéneo caos de calles que nacían de ninguna parte y llevaban a ningún lado.

Una tarde de verano de 1991 yo vagaba por la colonia del Valle sin saber por dónde y llegué a un eje vial. Camiones. Ruido. Vi las casas y pensé: “qué mal vivir en un eje vial”. Recordé que una amiga de la universidad me había dicho que vivía en uno, al sur de la ciudad. Ella siempre hablaba de sus tres perros: dos malteses y un alaskan. En la casa que estaba en seguida, sobre el eje, había dos malteses y un alaskan. Estuve a punto de tocar el timbre, pero imaginé la escena: quién eres, no sé a quién buscas. Peor: saldría mi amiga y nunca entendería bien a bien cómo fue que di con su casa. Yo no hubiera podido explicarle y ella hubiera entrado en paranoias. No toqué, pero se me quedó en la mente esa casa azul, de pintura raída, el patio sucio de perros.

Terminó el verano, volví a la universidad. En los pasillos yo amaba en secreto a una Chica Linda A. Por supuesto ni siquiera notaba mi existencia —desde entonces yo perfeccionaba el platonismo—. Finalmente un día pude conocerla. Me dijo que ella cantaba. Le dije que yo tocaba la guitarra y buscaba una vocalista para mi grupo. Había que hacer una audición. Ella propuso su casa. Yo no podía creer que ella fuera tan hermosa.

Salimos de la universidad y nos internamos en el laberinto de las calles de la ciudad. Entonces reconocí el rumbo:

—Yo trabajaba por aquí —le dije.

Dio vuelta en un eje vial. Se detuvo frente a la casa azul de pintura raída y un patio ensuciado por dos perros malteses y un alaskan.

Empecé a rezar para mis adentros la oración universal de los perplejos: “Nomamesnomamesnomamesnomames…”

—¿Aquí vives? —yo temblaba.
—Sí —su sonrisa perfecta.

Creí en la predestinación de las cosas, en casualidades que son signo de algo más poderoso que nosotros y en la existencia contundente y absurda de algo que podría llamarse “la mujer de mi vida” y que evidentemente era ella.

Pero la explicación definitiva de esa coincidencia es mucho más esotérica que eso, y da título a este post; pero será hasta mañana que revele el secreto (si es que mañana posteo).

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Soy un pesimista feliz

Octubre 16th, 2007 by Felipe

Creo en la conveniencia de los desastres y en la maldad intrínseca que encierra la felicidad.

Los felices somos malas personas.

Supongo que lo anterior puedo decirlo impunemente debido a que ahora mismo estoy en uno de esos momentos en la vida en que todo parece acomodarse. Es cuando parece que todo está escrito, la vida tiene sentido, soy The One, tengo poderes mentales y Paulo Coelho tiene mucha razón. Pero luego —felizmente— todo se desacomodará de forma paulatina e inexorable y todo se volverá una monserga. Así hasta que un día te mueres.

Me parece afortunado que así sea. Vivir en un universo en el que Coleho tuviera razón me enfermaría (y con él, los que creen en las buenas vibras, en que los deseos se cumplen, en un Dios monodimensional, en el destino, en que el universo conspira y en los finales felices). Vivir en el universo What The Beep? le quitaría toda esperanza a mi pesimismo.

(Si vas a comentar algo como “mientras seas feliz no importa que seas pesimista”, aléjate de esta página.)

***
—Para mí que escribes tu blog para tirarte mierda y los que te leemos te levantemos el ánimo—me dijo una alumna ayer.

Ella sí tiene razón. Coelho no.

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Felicidad

Octubre 9th, 2007 by Felipe

Estira los músculos de la cara hasta fabricar una sonrisa.

Ahora mantenla ahí todo el día sin parecer estúpido.

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Cali

Septiembre 23rd, 2007 by Felipe

No lo había hecho público aquí, pero ya va una semana que estoy en la ciudad colombiana que da nombre a este post, la capital del vasto departamento del Valle del Cauca. Si un día decides venir, debes saber que:

• Si dices “gracias” no te responden “de nada”, sino “con mucho gusto” o “a la orden”.

• Te hablan de vos.

• Hace calor.

• Utilizan la palabra verraco para decir que algo o alguien es desagradable y también decir que algo o alguien está estupendo.

• No dicen está cabrón; dicen está tenaz.

• Casi no dicen groserías.

• Las mujeres hablan como pájaros.

• Lo que aquí rifa es la salsa, no el rock, no la cumbia, no el pop… la salsa. Y todos saben mucho de salsa: discos, cantantes, canciones…

• Se baila salsa muy pegadito, casi no dan vueltas.

• En cuanto se enteren tus conocidos que vienes a estas tierras te van a decir que aquí están las mujeres más hermosas de Latinoamérica… A reserva de ser mañana expulsado de este país por hacer mala propaganda, la verdad no es para tanto.

• Lo que sí es verdad es que aquí es la capital mundial de las cirugías plásticas: los escotes son generosos; muy generosos, mucho muy generosos…

• …perdón, me quedé pensando…

• Hay un buen porcentaje de negros entre la población; son los que mejor bailan; posiblemente la fama de sus mujeres se deba a las negras.

• El narco gobierna, pero nadie los ve.

• Es muy parecido a Villa Coapa, de hecho te hacen las mismas advertencias que los coapeños harían a cualquiera que intente salir de noche: “No, mejor tome un taxi, no lo vayan a asaltar.”

•No dicen refresco, dicen gaseosa.

• El barrio de Granada tiene más y mejores restaurantes que la Condesa.

• Un dólar se cambia por 17,000 pesos.

• Los coches sacan más emisiones contaminantes que los nuestros.

• Bautizan las cosas desagradables con sentido del humor: su no-circula se llama pico y placa. La ley que obliga a los antros a cerrar temprano —a las 2 AM— se llama ley zanahoria.

• Su aguardiente sabe a anís.

• Su picante se llama ají y no pica.

• Están orgullosos de sus centros comerciales; pero luego les ponen nombres como Chipi Chape…

• Comen plátano todo el tiempo: frito, crudo, machacado, tostado…

• Se sorprenden de que uno no vea telenovelas.

• Si eres invisible en el DF, acá más.

Todavía me queda una semana más aquí. Mi barba crece selváticamente.

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El Guionista

Septiembre 6th, 2007 by Felipe

Alguna vez, en La Civilización Accidental (blog que ya no existe), hablé de la creciente religión del Coincidentismo: gente que supone que las casualidades son señales que nos manda el Guionista de nuestras vidas para que no equivoquemos los parlamentos. Esa clase de personas que se enamoran de su vecina sólo porque se la encuentran, casualmente, todos los días —esto debe de ser una señal—. O que dan vueltas por la Condesa seguros de que en cualquier café se toparán con —pero qué casualidad que siempre nos veamos aquí en—. O que consideran que las placas de los automóviles tienen un significado oculto —123 OGT: “123 Oxidente Gobierna Totalmente… ¡tsss!”

Lo que no dije esa vez es que los coincidentistas se equivocan con su desmedido optimismo. Idealistas como son piensan que el Guionista les depara la felicidad si le hacen caso. Olvidan que todo guionista es, ante todo, un director frustrado al que le gustaría acostarse con la actriz que se está tirando el director. Y algo que proviene de un frustrado ya empieza mal. Tiene sus favoritismos. Es déspota. Tiene sus cinco centímetros cuadrados de poder y los defiende como burócrata de ventanilla. Hay que decirlo: el Guionista, con más frecuencia de la que quisiéramos, nos depara milagos inversos: cosas que tampoco deberían pasar pero suceden.

Todo esto lo posteo porque el Guionista sabe qué onda y si algo le repatea es que nos adelantemos a sus planes de frustrado y lo exhibamos como tal. A ver si me lo arruinas, pedazo de loser.

(Él sabe a qué me refiero; a ustedes no les importa.)

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Sobre la belleza

Agosto 20th, 2007 by Felipe

1. La belleza no es subjetiva: el refrán “jalan más un par de tetas que un par de carretas” no es sólo una rima boba.

2. La belleza sobrehumana es tan excepcional como la fealdad infrahumana.

3. La verdadera belleza erotiza. Si no produce ese efecto, no es belleza (al menos no la belleza que aquí defino).

4. La verdadera belleza es mucho más probablemente elitista, racista, clasista, sexista, consumista, materialista, darwiniana, irresponsable, lujuriosa, pornográfica, inmoral, asesina y neurótica que lo contrario.

5. La verdadera belleza no requiere “producción”. Es.

6. La verdadera belleza inicia en la pubertad y desaparece conforme la vejez o la enfermedad avanzan. Quien encuentre bello a un anciano, a un desahuciado o a un bebé no está hablando del tipo de belleza que aquí abordo (a menos que se erotice con ellos, cada quien).

7. Ignoro qué entienda por belleza un invidente: la belleza que aquí defino es visual, tactil, odorífera, auditiva y gustativa. En ese orden.

8. La belleza interior es una idea que nació como resultado de la envidia de las personas menos agraciadas. (Sin embargo un rostro con los músculos laxos suele hablar de una mentalidad poco desarrollada; una mirada desenfocada y una sonrisa boba suelen arruinar una cara hermosa.)

9. La belleza provoca reacciones irracionales en quien la contemple: su origen es arquetípico, viene del inconsciente. En ese sentido, la belleza está en quien la mira y no en quien la posee.

10. La belleza es mucho más interesante si quien la posee no se ha percatado de las reacciones que provoca.

11. Soy absolutamente vulnerable a la belleza.

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Otra teoría antievolucionista

Agosto 3rd, 2007 by Felipe

Al tiempo que la Teoría del Diseño Inteligente está ganando adeptos por encima de la Teoría de la Evolución de las Especies, una revolucionaria idea se empieza por abrir paso rápidamente en el ámbito científico.

Se trata de la Teoría del Diseño Estúpido. De acuerdo con esta polémica hipótesis, quiequiera que haya creado el Universo era un aficionado, o no somos más que uno de tantos borradores de su diseño final, mucho más robusto, que ha de existir felizmente en otro lado, o era un humorista. O era un gorila que creó a los póngidos a su imagen y semejanza.

diosesungorila.jpg

Lo que es claro es que vivimos en un lugar inacabado (lo que explica tanto terremoto y erupción volcánica) y lleno de distracciones (es evidente que nunca volvió a revisar la parte que corresponde a México). Nosotros mismos somos también víctimas de ese mal diseño. ¿Por qué el aliento fétido al despertar? ¿de dónde los gases estomacales? ¿por qué envejecer? ¿qué necesidad de hacer ejercicio? ¿por qué hay tanto feo en el mundo? ¿por qué los genitales tenían que estar tan cerca de —o en el mismo sitio que— la salida de los deshechos? ¿por qué las mujeres más hermosas son menores de edad e ilegales? ¿por qué el embarazo es una consecuencia posible de la diversión? ¿por qué los dientes chuecos? ¿para que existieran los ortodoncistas? ¿por qué el amor provoca cruda? ¿por qué nos empeñamos en defender a toda costa ideas descabelladas? ¿por qué la inteligencia está tan mal repartida? ¿por qué son más felices las vacas?

La razón es clara: no venimos del mono; para allá vamos.

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En México la gente no lee…

Julio 26th, 2007 by Felipe

…pero es porque habemos malos escritores.

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